Joan Medina, conocido como ‘Choka’, pasó de aprender con tutoriales en YouTube a ser el barbero de Ecuador en el Mundial 2026

Imagen gracias a: Primicias

Joan Medina, conocido como ‘Choka’, pasó de aprender con tutoriales en YouTube a ser el barbero de Ecuador en el Mundial 2026

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Joan Medina, apodado ‘Choka’, explicó cómo comenzó practicando en su casa de Guayaquil con una vieja máquina de cable y tutoriales de YouTube, y cómo con el tiempo se convirtió en uno de los hombres de confianza de futbolistas ecuatorianos. Tras acompañar a la Selección en el Mundial 2026, rememora su recorrido desde su primer negocio hasta el camerino de la Tri.

Joan Medina, conocido como ‘Choka’, no imaginó que su oficio empezado en casa terminaría llevándolo a una concentración en un Mundial con la Selección de Ecuador. Su historia nació en Guayaquil, donde aprendió por cuenta propia a cortar el pelo y la barba, y con el paso de los años se transformó en el barbero de confianza de varios futbolistas ecuatorianos.

La imagen más reciente de su trayectoria lo muestra junto a los futbolistas de la selección ecuatoriana en el estadio MetLife de Nueva York, el 25 de junio de 2026.

Desde su inicio en Guayaquil, Medina recuerda que aprendió siguiendo videos de YouTube y practicando con una vieja máquina de cable, una herramienta que, según su relato, “sonaba como que ya iban a explotar”. Al principio, trabajaba con paciencia y ensayo junto a un primo, que fue su primer cliente.

Con el tiempo, casi todos lo identificaron por su apodo: ‘Choka’, nombre que heredó de su abuelo cuando era niño. Desde entonces, ha acompañado a futbolistas en hoteles de concentración, estadios y camerinos, y durante el Mundial 2026 estuvo presente en los días previos a los partidos, encargándose de afinar el ‘look’ de los jugadores.

La consolidación de su oficio también pasó por un proceso de aprendizaje sin academias. A Medina le gustaba el dibujo y terminó canalizando esa inclinación en la barbería. Con el tiempo, entendió que el trabajo en la silla iba más allá del corte: “Cuando alguien se sienta en la silla se olvida de los problemas. Es parecido al fútbol. El jugador entra a la cancha y deja todo afuera; en la barbería pasa algo similar”, afirmó en una entrevista con PRIMICIAS.

El primer negocio llegó cuando, después de un año trabajando para otro barbero, un tío confió en él y le prestó dinero para abrir su propio local en Guayaquil. En esa etapa trabajaba en solitario y cada corte implicaba reinvertir para mejorar herramientas. Mientras tanto, cobraba entre USD 4 y 5 por un corte con barba, y los niños pagaban apenas USD 3. Consciente de que era poco, Medina buscaba hacerse un nombre.

Su ascenso hacia el fútbol tuvo un punto de inflexión familiar ligado a Moisés Ramírez. La esposa de Joan Medina es prima de Moisés Ramírez, y en un momento el arquero lo invitó a cortar el pelo a la Selección Sub 17 de Ecuador, que se concentraba en Guayaquil bajo la dirección de Jorge Célico. El primer futbolista al que atendió fue Jordan Rezabala. Medina reconoció los nervios, pero buscó controlarlos y sostuvo que “Las emociones, al igual que los jugadores, hay que saber manejarlas”.

Esa primera visita abrió una relación que, con el tiempo, se mantuvo. Medina se ganó la confianza de varios futbolistas y luego, cuando Moisés Ramírez ascendió al primer plantel de Independiente del Valle, volvió a llamarlo. Medina viajó en bus desde Guayaquil sin llevar sus máquinas, consiguió herramientas en Quito y realizó cortes antes de un partido, incluyendo al arquero. Sus diseños generaron curiosidad dentro del plantel: compañeros comenzaron a preguntar quién era el autor.

Entre quienes primero lo contactaron por Instagram estuvieron Billy Arce, y después llegaron Jonathan Bauman, Jaime Ayoví, Pedro Pablo Perlaza, Junior Sornoza y el resto del plantel. Desde 2021 comenzó a trabajar de forma regular con Independiente del Valle, y acompañó al club en el camino hacia títulos nacionales como el primero de la LigaPro, además de los éxitos internacionales durante las etapas de Renato Paiva y Martín Anselmi.

El salto hacia la Selección absoluta se dio cuando Moisés Ramírez volvió a abrirle una puerta y lo llamó cuando fue convocado a la selección. A partir de ese momento, Medina amplió su trabajo entre otros seleccionados nacionales, con futbolistas como Robert Arboleda, Félix Torres, Jordy Alcívar y Hernán Galíndez.

Hace dos años y medio empezó a acompañar a Ecuador durante las Eliminatorias. Su primer viaje internacional fue a Paraguay, en la recta final del torneo, antes del partido por la Fecha 17. Para Medina, ese desplazamiento representó más que un vuelo: fue la confirmación de que el aprendizaje de los tutoriales de YouTube, el trabajo realizado durante la pandemia del Covid-19 y su convicción habían valido la pena.

Conforme se acercaba el Mundial, los propios jugadores le insistieron en que debía acompañarlos. Medina prefería esperar hasta que recibió el llamado desde la dirigencia y los capitanes, confirmándole que viajaría con la delegación ecuatoriana al Mundial 2026. La primera llamada fue para su familia, y el impacto fue grande: no solo por el Mundial, sino por los sacrificios que había detrás. Durante años viajó en bus entre Guayaquil y Quito para atender a los futbolistas, incluso cuando accidentes en la carretera hacían el trayecto más difícil, sin abandonar su rutina.

En el Mundial, Medina explicó que la preparación del día previo a un partido suele ser una carrera contra el reloj. En ese contexto, hubo 26 convocados de la selección ecuatoriana para disputar la Copa del Mundo y todos querían estar impecables. Un corte completo tarda alrededor de 15 minutos, ya que la mayoría solo necesita retoques: los futbolistas se cortan el pelo cada dos días o incluso antes de cada partido.

La coordinación ocurre primero con los capitanes. En esos momentos casi no se habla de fútbol: suenan canciones, se cuentan historias y hay bromas. Para Medina, esos minutos ayudan a desconectarse de la presión.

Durante el Mundial, varios jugadores ecuatorianos aparecieron con el cabello teñido. Medina señaló que no se trató de una cábala: todo comenzó con Enner Valencia, capitán que le gusta cambiar de ‘look’ para los mundiales, y luego el resto siguió la idea. También hubo quienes llegaron con referencias vistas en Europa o en redes sociales. Aun así, Medina intenta que el estilo elegido combine con el tono de piel y la forma del rostro, porque no todas las tendencias funcionan para todos.

El cambio de herramientas también marca la diferencia entre el ‘Choka’ de antes y el de ahora. Actualmente viaja con siete u ocho máquinas profesionales, además de secadora, herramientas para barba y todo lo necesario para trabajar con futbolistas de élite.

Al mirar atrás, Medina remarca la constancia como el valor principal de su camino. “Yo me pongo a ver al ‘Choka’ de hace muchos años, con una máquina casera cortando de casa en casa, y ahora llegar a un Mundial... fue increíble. Hay que ser constante y nunca dejar de soñar”, expresó. Aunque el Mundial terminó con la tristeza de la eliminación, regresó convencido de que el recorrido desde un pequeño local de Guayaquil hasta el camerino de la Selección demuestra que, a veces, los sueños se construyen corte tras corte.

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