Jakob Schubert confirma la existencia del 9c con la primera repetición de la vía DNA

Imagen gracias a: El País (América)

Jakob Schubert confirma la existencia del 9c con la primera repetición de la vía DNA

NOTICIAS

El austriaco encadena por primera vez la ruta DNA, propuesta por Seb Bouin, y pasa a ser la primera persona en enlazar dos recorridos con la graduación más alta conocida en escalada deportiva.

Nueve años después de que Adam Ondra anunciara que una vía llamada Silence, en Flatanger (Noruega), podía ser la más exigente jamás escalada, Jakob Schubert ha confirmado que esa dificultad máxima existe. En la escalada deportiva, los grados se construyen a partir del consenso de los escaladores, y hasta ahora pocos nombres habían logrado fijar el techo de lo alcanzado por el ser humano.

En 2017, Ondra no aseguró entonces un 9c como hecho cerrado, sino que planteó su apreciación de que Silence podía situarse en el nivel más alto, dejando que el paso del tiempo y la llegada de nuevos repetidores ratificaran o corrigieran su criterio. Con ese contexto, la confirmación de Schubert cobra especial relevancia, ya que nadie había conseguido repetir Silence, en parte porque casi nadie había intentado de forma real el reto.

Mientras tanto, el 9c fue ganando propuestas. En 2022, Seb Bouin equipó y encadenó la ruta DNA en el Verdon (Francia). Un año después, Jakob Schubert encadenó la vía BIG en Flatanger. En 2025, Sean Bailey anunció que había superado el test de la vía Duality of Man en Arizona (EE UU). En 2026, el español Jorge Díaz Rullo resolvió Café Colombia, la última propuesta mundial de 9c, en Tarragona. Con esas cinco opciones sobre la mesa, faltaba una repetición que confirmara o descartara la graduación.

Esa situación recuerda lo ocurrido con Bibliographie (Francia), cuando Alex Megos propuso 9c para el primer encadenamiento. Tras la primera repetición, Stefano Ghisolfi negó esa dificultad y la rebajó a 9b+, valoración que Megos aceptó. Las repeticiones posteriores terminaron respaldando la apreciación de Ghisolfi.

Ahora, Schubert ha logrado la primera repetición de la vía DNA, validando que se trata de una ruta con dificultad 9c. Antes que él, nadie había encadenado dos propuestas de 9c, lo que lo convierte en la primera persona capaz de hablar con autoridad sobre la máxima dificultad conocida.

Schubert no llega como un debutante: acumula dos bronces olímpicos y, sobre todo, es una referencia de la escalada de competición, con seis títulos mundiales y tres Copas del Mundo de dificultad, a sus 35 años.

El austriaco se acercó al Verdon y a la vía DNA en 2023, guiado por Seb Bouin. El francés le explicó los secretos de la ruta y la manera de ejecutar los movimientos, pero cuando Schubert intentó escalarla quedó impactado por su exigencia, motivo por el cual regresó convencido de que no lograría encadenarla. Más tarde volvió junto a Adam Ondra y, después, continuó trabajando en solitario, sumando un total de 30 jornadas de intentos.

Seb Bouin había invertido casi 200 días de trabajo, incluso sin certeza previa sobre si la ruta era escalable. Cuando lo consiguió, dudó durante días antes de proponer el máximo grado. Con el encadenamiento de Schubert, esa apuesta queda confirmada y lo sitúa en la élite absoluta de la escalada.

Para reforzar la credibilidad de su ascensión, Schubert decidió registrar y compartir sus intentos mediante Youtube. Al alcanzar la cadena del descuelgue, tras su noveno día de transmisiones, rompió a llorar, sacudiéndose meses de presión e incertidumbre.

Su logro lo coloca, posiblemente, entre los mejores escaladores de la historia: hasta ahora nadie había alcanzado el máximo nivel imaginable tanto en roca como en estructuras artificiales. En todo caso, Adam Ondra permanece como la figura visionaria que imaginó una dificultad que no había sido contemplada antes.

De cara al futuro, se espera que algunas de las grandes escaladoras, como Laura Rogora o Janja Garnbret, capaces ya de escalar 9b+, den el paso hacia el 9c y comprueben su capacidad en ese rango.

Por el momento, Schubert quedará en los libros como la primera persona en encadenar dos rutas de 9c, salvo que el tiempo y las nuevas generaciones desmientan su apreciación o rebajen la dificultad. Además, sigue pendiente el misterio de Silence, la primera propuesta de 9c atribuida a Adam Ondra: los más optimistas consideran que podría estar por encima de sus propias estimaciones y superar el 9c. El paso del tiempo y las futuras repeticiones, si llegan, serán las que definan cuál de las dos posibilidades es la correcta.

Si quieres más información visita Poder en los Medios

Compartir