Fernando Alonso renueva con Aston Martin y afirma: “Quiero encontrar los límites de lo que es posible”

Imagen gracias a: El País (América)

Fernando Alonso renueva con Aston Martin y afirma: “Quiero encontrar los límites de lo que es posible”

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El piloto asturiano explica las razones que lo llevaron a continuar una temporada más en la F1 pese a las dudas que rodean al proyecto de Aston Martin.

Fernando Alonso analiza, tras su renovación con Aston Martin, los motivos que lo han llevado a seguir un año más en la Fórmula 1. Con 23 temporadas completadas íntegramente en la categoría, el español ofrece una imagen de su evolución tanto en la forma de conducir como en su manera de entender el deporte. Aquel Alonso de principios de los años 2000, impulsivo y directo, ha dado paso a un perfil que utiliza la retórica para hacer llegar sus mensajes de forma más sutil. En los últimos meses, la decepción dentro del habitáculo del Aston Martin ha marcado sus comparecencias, donde la ironía ha adquirido un papel destacado.

Sobre el papel, el curso debía ser el del despegue definitivo de la escudería de los bólidos verdes. La llegada del AMR26, primer prototipo diseñado íntegramente por Adrian Newey desde su incorporación a principios de 2025, y el cambio de reglamento técnico respecto al periodo anterior apuntaban a una oportunidad para corregir lo que en Silverstone no se logró en 2023, cuando Alonso llegó con un balance de ocho podios, tres de ellos como segundas plazas. A ello se sumaba el supuesto beneficio extra por la integración de Honda en el proyecto, un suministrador que había acumulado cuatro de los últimos cinco títulos de Red Bull. Sin embargo, esos argumentos terminaron jugando en contra. El Mundial refleja el resultado: Aston Martin ocupa la penúltima posición con solo tres puntos en el casillero, todos firmados por Alonso, y únicamente por delante de Cadillac, que acaba de incorporarse al campeonato. El escenario dibuja un gatillazo que podría haber frustrado la ilusión del joven asturiano que debutó hace más de un cuarto de siglo en Australia, subido a un Minardi cuyo impacto estadístico guardaba un parecido con el que hoy muestra su monoplaza actual.

Alonso ha ido modificando sus prioridades conforme ha ido avanzando en etapas. La perspectiva actual, con 45 años y seis meses después de ser padre, no se parece a la de cuando tenía menos de 20, donde la frialdad era, según él, uno de sus rasgos más destacados. Ahora, afirma que incluso es capaz de conmoverse por el cariño de los aficionados más fieles. Esa conexión la ha vivido en Montmeló y en Madrid, donde la marea azul de antaño se tiñó de verde pese a las perspectivas poco favorables. En Barcelona, la Plaza de Catalunya lo recibió con una aclamación previa al Gran Premio. “La percepción que tuve en ese momento fue que la gente no iba a disfrutar del gran premio por si era el último; sino que estaban ilusionados como si estuviese al inicio de mi carrera. La llama de la alonsomanía y de la F1 en España está muy viva”, señaló Alonso, quien se encuentra en Sepang, donde este domingo se celebra el Gran Premio de Bahréin, trasladado a Malasia por el conflicto en Oriente Medio.

De cara a 2027, cuando la caravana del campeonato se instale en Hungría —el mismo lugar donde descorchó su cuenta de victorias en 2003—, Alonso habrá cumplido 46 años. En ese momento, el segundo de sus títulos, logrados en 2005 y 2006, quedará ya más de dos décadas atrás. Con ese horizonte, es lógico que el ovetense haya dado vueltas a la propuesta de Aston Martin de prolongar su trayectoria en pista otro año. No obstante, la adversidad que hace 20 años habría sido una tortura, él la plantea ahora como una oportunidad para despedirse de la F1 con un sabor menos amargo que el que siente en el presente.

El próximo campeonato traerá ajustes en la normativa, con un énfasis mayor en las unidades de potencia para dar más peso al motor de combustión: crece un 8%, hasta el 58% del total. Ese cambio abre una puerta para Honda, identificado como el mayor lastre de Aston Martin y como el reclamo principal del proyecto. “Tal vez en el segundo año de las normas se le pueda dar otra oportunidad a este motor. Empezamos con el pie izquierdo en este nuevo marco, y es un interrogante qué sucederá el año que viene. Pero [Honda] merece una oportunidad”, explicó Alonso, bicampeón del mundo con Renault (2005 y 2006), que también ha rebajado su nivel de irritación sobre esta nueva etapa de la F1. “No tengo garantías de que 2027 vaya a ser más divertido, pero es un compromiso que debe asumir uno mismo. Me siento rápido y, si estuviera en casa, viendo las carreras por televisión, sentiría que puedo batir a los que están allí”, añadió.

El piloto, considerado un apasionado de la adrenalina y la velocidad en distintas formas, recuerda además su trayectoria fuera de la F1: en su retirada momentánea [2019 y 2020] ganó las 24 Horas de LeMans y probó suerte en el Dakar y en Indianápolis. “Me encantan los desafíos, mi punto fuerte ha sido saber adaptarme a coches distintos […] Y así seguiré. Puede que en el futuro haya más sorpresas. Hay cosas que la gente piensa que son imposibles, pero yo quiero encontrar los límites sobre lo que es posible”, concluyó.

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