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Ezequiel Mosquera y el “conjuro” de Iván Romeo iluminan O Gran Camiño con triunfo en Padrón

Imagen gracias a: El País (América)

Ezequiel Mosquera y el “conjuro” de Iván Romeo iluminan O Gran Camiño con triunfo en Padrón

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Ezequiel Mosquera impulsa un O Gran Camiño con identidad propia y cinco etapas en abril. En Padrón, Iván Romeo se impone en una jornada decisiva que coloca como líder al joven italiano Alessandro Pinarello.

La jornada en O Gran Camiño mantiene sus rituales habituales, con la logística de los equipos y el trabajo de médicos y masajistas listo antes de la salida. En el control previo, los comisarios revisan detalles técnicos y obligan a ajustar elementos como la separación de las manetas, siguiendo la normativa. Más tarde, la atención se centra en las bonificaciones: el proceso genera demoras y, tras un podio inicialmente asignado al corredor incorrecto, se corrige el desenlace.

En ese marco, Ezequiel Mosquera aparece como el protagonista de una idea que se ha convertido en escaparate para el éxito del ciclista de Valladolid. Antes de que el entrenamiento quedara registrado en Strava, salía a rodar con el mapa de carreteras plegado en el bolsillo y una brújula en el manillar para orientarse entre los bosques y la niebla de los Ancares. Su papel como organizador independiente en O Gran Camiño se consolida: en su quinta edición, la carrera pasa a tener cinco etapas y se disputa en abril, con el sol como protagonista en Galicia. Mosquera sostiene el mismo principio de siempre: ciclismo tradicional, pero con una capa adicional de narración ligada al territorio, al Camino de Santiago y a su mística más allá de la religión, con paisaje, tierra, vegetación y mar.

La puesta en escena incluye también una visión creativa que busca que cada etapa se convierta en un gran documental. Para ello, intervienen realizadores y drones de carreras capaces de alcanzar velocidades muy altas, que recorren lugares como la playa de las catedrales, la ría de Muros, Corrubedo y la ría de Arousa, antes de enlazar con el pelotón en ascenso hacia el Pico Muralla, entre Rianxo y Rois, a rueda del hiperactivo Iván Romeo.

Romeo llega a la jornada en estado de gracia. “Hay días así”, afirma, y asegura que desde el Pico Muralla percibió el momento. Relata que le comentó a Arcas que tenía “piernacas” y que el efecto del “conjuro” se repitió, guardándose la frase porque considera que funciona. La etapa se acelera hasta el punto de que solo seis corredores logran marchar en cabeza hacia la meta.

Entre los que ya partían con opciones de destacar estaban Adam Yates, Abel Balderstone, George Bennett, Alessandro Pinarello sobre bici Scott y Jorgen Nordhagen, el noruego de 21 años recién cumplidos. Nordhagen, del Visma, reconoce la admiración que siente por Contador y explica su comparación con el nivel de otros rivales. Aunque pierde la etapa, los comisarios le entregan el maillot amarillo inicialmente. Sube al podio y lo viste, pero el noruego muestra inquietud por un detalle y no logra abrir la botella de espumoso para la ducha al público. Poco después, la corrección llega: el liderazgo pasa a ser para Pinarello, que queda primero por igualdad de horas, segundos y décimas de segundo, decidiéndose por solo centésimas.

Para Nordhagen, el matiz del tiempo no parece alterar demasiado el plan. “Está bien el amarillo, pero no cuenta hasta el último día”, lamenta y anuncia que buscará la victoria final en las dos últimas etapas. En su equipo, admite que la dificultad de la montaña no fue abordada como esperaba pese a que en el Monte Trega, en A Guarda, el compañero Vingegaard O Gran Camiño de 2023 había logrado la victoria. Nordhagen reconoce un error de lectura táctica: “Al final me fijé demasiado en él y dejamos ir a Romeo”.

La llegada en Padrón corona el triunfo del vallisoletano del Movistar José Ángel Vidal y Suso Blanco Villar, con un homenaje a las viejas glorias y a la fuerza del ciclismo gallego. En medio de ese ambiente, la victoria de Ezequiel Mosquera se interpreta como un impulso para “revivir” el territorio. Mosquera sonríe, piensa y sueña con nuevas etapas inspiradas por el paisaje: habla de trazar recorridos por bosques y caminos y adelanta que el viernes habrá una jornada como la Ribeira Sacra, con la subida a la Cabeza de Meda junto al Monasterio Cisterciense de Xunqueira de Espadanedo.

Ciclísticamente, Mosquera amplía su visión hacia Portugal, vecina y hermana. Allí ya ha conseguido hacerse con la organización de sus tres carreras más importantes: la Vuelta al Algarve, la del Alentejo y la Grandissima, la gran Vuelta a Portugal en agosto. El plan es exportar su modelo para que crezca en el país luso, manteniendo la misma esencia que ha definido O Gran Camiño.

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