El gol de Ferran desata la celebración en el Club España de Newark, con más de 400 aficionados en Nueva Jersey

Imagen gracias a: El País (América)

El gol de Ferran desata la celebración en el Club España de Newark, con más de 400 aficionados en Nueva Jersey

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La comunidad española reunida en el Club España de Newark vivió con intensidad la victoria de España, con abucheos a Messi y a lo argentino durante el encuentro. Roberto Almeida aseguró que llevaba 16 años esperando este momento.

El Club España de Newark estuvo cerca de venirse abajo durante la celebración del gol de Ferran que le dio la victoria a España. El tanto llegó a pocos minutos del final del partido y a unos 20 kilómetros del local, un punto de encuentro de migrantes de distintas generaciones, donde la afición lo vivió como una revancha tras tantos años fuera de lo que un día fue su hogar.

En el local de Nueva Jersey, centro de la emigración española en Estados Unidos desde finales del siglo XIX, se reunieron más de 400 personas. Durante las dos últimas horas no dejaron de animar a su selección y de abuchear a Messi y a todo lo que sonara argentino. Los cánticos “Yo soy español” se mantuvieron constantes, y al terminar el partido la euforia fue total.

Cada fin de semana, el club congrega a sus socios para celebrar la comida, la música y, sobre todo, el fútbol del país que abandonaron ellos, sus padres o sus abuelos. En el ambiente se notaba el acento gallego, con muletillas en inglés como you know y I mean. Para muchos, las décadas vividas en Estados Unidos, en ocasiones con el sueño de regresar algún día a España, no han pasado en balde. María Cameán sostuvo que en el lugar es difícil encontrar a alguien que no quiera volver a España algún día. Aunque la mayoría lleva casi toda su vida en Estados Unidos, muchos se definen primero como españoles. Ese patriotismo se reflejó también en el homenaje al himno antes del partido, una práctica que algunos relacionan con la herencia cultural estadounidense.

El Club España, fundado por emigrantes gallegos en 1964, ha funcionado durante décadas como un elemento de unión para la comunidad, integrada principalmente por gallegos y también por personas de otras partes de España. Los recién llegados se aferraban al club como uno de los pocos vínculos con el mundo que habían dejado atrás. Roberto Almeida, que llegó a Newark en 1990 con 18 años, recordó que al principio “todo estaba prohibido”: beber, ir a bares y, además, el hecho de no hablar inglés. Aseguró que lo pasó mal una temporada, hasta que conoció el club y comenzó a relacionarse con otros españoles. Allí, añadió, conoció a su esposa.

Sandra Sanlés llegó a Estados Unidos con nueve años. José Salgado, vicepresidente de la directiva del club, lleva 60 de sus 64 años en Nueva Jersey y mantiene su marcado acento gallego. En su valoración destacó tanto el orgullo por lo logrado por el club como la gran fiesta que armaron con pinchos de tortilla, pulpo y calamares. En el descanso del partido, ya se habían consumido un centenar de cajas de cerveza y 50 de agua. Salgado resumió el sentimiento de la afición al afirmar que para ellos es algo “mágico”, como traer “un trocito de España en medio de Estados Unidos”.

Aunque el club nació en los años sesenta, sus orígenes se remontan a finales del siglo XIX, cuando, como respuesta al aluvión de españoles —especialmente gallegos— que huían de la pobreza, se creó la primera asociación hispana de Newark. Tras la fundación del Club España, en las seis décadas siguientes el club apoyó a las familias recién llegadas, fomentó amistades y también relaciones a través de bailes y fiestas de los fines de semana.

Este domingo, el Club España se convirtió en el escenario de un momento que, según la gente allí reunida, será difícil de olvidar. Roberto Almeida, al celebrar que España volviera a ser campeona del mundo tras su victoria en Sudáfrica en 2010, expresó su emoción con una frase directa: “Alegría, macho, esto es fucking alegría”. También afirmó que llevaba 16 años esperando este momento.

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