Ecuador 1981: la Federación Ecuatoriana de Fútbol eligió a un técnico de la Serie B para dirigir la Selección

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Ecuador 1981: la Federación Ecuatoriana de Fútbol eligió a un técnico de la Serie B para dirigir la Selección

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En 1981, en medio de una eliminatoria marcada por el caos, la FEF tomó una decisión polémica: Juan Eduardo Hohberg, entrenador de Emelec en la Serie B, fue “prestado” para hacerse cargo de la Selección. El episodio se produjo tras un proceso irregular con varios técnicos y el fallido intento de fichar a Roberto Saporiti.

Juan Eduardo Hohberg llegó a dirigir a Emelec en la Serie B y, en 1981, fue “prestado” para asumir el mando de la Selección.

La FEF, con el objetivo de competir en las eliminatorias rumbo a España 1982, intentó un plan de alto perfil: fichar a Roberto Saporiti, campeón del mundo en 1978 como asistente de César Luis Menotti. En abril de 1980, el argentino viajó a Guayaquil y alcanzó un acuerdo preliminar que finalmente no se concretó.

Durante su corta estancia en el país, Saporiti enfrentó una oposición intensa desde un sector del periodismo, que lo cuestionó sin llegar a fundamentos claros. A futuro, el entrenador de Álex Aguinaga en el Necaxa recibió reproches del tipo: “es demasiado joven e inmaduro (tenía 41 años)”, “se llevará muchos dólares” y “solo hizo cursillos en Europa”.

Ese arranque dio paso a una secuencia de problemas que afectó el proceso. La Selección atravesó una de sus etapas de mayor desorden debido a los desaciertos de la Ecuafútbol. La improvisación terminó en el nombramiento de un DT de “emergencia”, según la revista 'Estadio' tras la renuncia de tres técnicos, pese a que se trataba de un entrenador que trabajaba en la Serie B y que asumió con apenas 23 días de margen antes del inicio del certamen clasificatorio.

Ignomiriello, mala elección

Tras frustrarse el fichaje de Saporiti, la FEF cargó con el calificativo de “la desorganización total”, de acuerdo con 'El Telégrafo'. Con una lógica de “agarra lo que puedas”, los dirigentes fueron asignando la conducción de Ecuador a quien estuviera disponible, hasta completar cuatro seleccionadores en diez meses, entre junio de 1980 y abril de 1981.

El primero fue Miguel Ubaldo Ignomiriello, quien en 1979 había llegado para Deportivo Quito. Aunque tenía prestigio en Argentina, en Ecuador no dejó una buena impresión. 'Estadio', en un reportaje de abril de 1981, describió su paso como “extraño, intrascendente y fugaz” por Quito, Everest, la Escuela de Fútbol de Asoguayas, la Selección, Emelec, Barcelona y luego Filanbanco.

Los hechos respaldaron esas críticas. Después de desvincularse del Everest —aunque no llegó a dirigirlo— y de la Asoguayas, Ignomiriello tomó el mando de la Tricolor entre junio y diciembre de 1980. Tras dimitir en la FEF, pactó con los 'eléctricos', pero el 19 de enero de 1981 no se presentó en el Capwell para ser presentado. Más tarde aceptó una oferta canaria, aunque el 16 de febrero de 1981 tampoco asistió a la primera práctica ni a ninguna posterior, sin que mediara una justificación.

Vieira y Araujo no funcionaron

Como sucesor de Ignomiriello, el presidente de la FEF, Jorge Arosemena Gallardo, eligió a Otto Vieira mientras el brasileño todavía celebraba la quinta estrella de Barcelona SC. La etapa de Vieira fue corta. En el debut, Ecuador cayó 2-1 frente al Sparta de Praga en Guayaquil el 21 de enero de 1981. Luego llegaron otros resultados adversos: 3-1 con Bulgaria en Quito el 28 de enero de 1981 y, el 14 de febrero de 1981, en el Atahualpa, Brasil goleó 6-0 a Ecuador, con doblete de Sócrates y un gol de Zico.

Después tomó el turno Juan Araujo Estévez, preparador físico de trayectoria y con algunos éxitos como técnico. Sin embargo, su ciclo duró apenas dos meses: se marchó en abril de 1981 al rechazar que integrantes de una “Comisión Asesora” creada por la FEF elaboraran la nómina de convocados. Al renunciar, explicó: “No soy títere de nadie. Personas que no cumplen una función en la parte técnica no me impondrán nombres”.

En ese contexto, el estreno de Ecuador en las Eliminatorias estaba programado para el 17 de mayo de 1981 ante Paraguay en el Modelo, y la FEF buscaba un entrenador que “se haga cargo del muerto-vivo”, según 'El Universo'. El 24 de abril aceptó el encargo un técnico que, aunque dirigía en la Serie B, contaba con un renombre internacional y una condición de leyenda mundial que ninguno de sus colegas del campeonato nacional poseía.

De la serie B a la Tricolor

Se trataba del argentino-uruguayo Juan Eduardo Hohberg, quien desde enero de 1981 conducía a Emelec, que había perdido la categoría. La directiva millonaria anunció que, ante la “coyuntura de emergencia que vive el fútbol ecuatoriano”, autorizaba que su técnico fuera el responsable de la Selección.

Apodado 'Verdugo', Hohberg alcanzó gran fama con Peñarol. En el club uruguayo se convirtió en ídolo, anotó 253 tantos, ganó seis veces el torneo local y, en 1960, como capitán, levantó la Copa Libertadores junto a Alberto Spencer.

Con Uruguay, protagonizó un episodio insólito en el Mundial de Suiza 1954: luego de marcar el gol del empate 2-2 ante Hungría en semifinales, estuvo sin signos vitales. El diario AS narró que parecía desmayado y que los doctores aplicaron masajes en la zona del corazón y le administraron coramina oral; además, señaló que los médicos lograron la reanimación tras 15 segundos muerto.

Hohberg resucitó

De acuerdo con Mundo Deportivo, “fuera del campo, al lado de la portería misma donde había llegado el segundo gol uruguayo, Hohberg fue atendido enseguida. Quince largos segundos. Hohberg murió en el estadio. Angustiado, el médico buscó la coramina, un estimulante cardíaco para regresarlo a la vida y al fútbol”.

Pese al percance, Hohberg regresó a la cancha, aunque Hungría terminó venciendo en el tiempo extra. Cuatro días después de su “resurrección”, fue alineado contra Austria por el tercer lugar y anotó el empate transitorio uruguayo.

Como DT de la 'Celeste', Hohberg también logró hitos relevantes: dirigió a Uruguay en dos campañas clasificatorias. En la primera consiguió el boleto al Mundial de México 1970, aunque no pudo repetir el éxito hacia Argentina 1978. En la cita azteca, su equipo cayó en semifinales ante el Brasil de Pelé y se despidió con el cuarto puesto.

Al cierre de la séptima jornada de la Serie B, Emelec superó 3-2 a Deportivo del Valle para ubicarse en el liderato. En ese momento, Hohberg asumió el mando de la Selección en un panorama adverso. Ecuador tuvo una preparación acelerada: en 11 días disputó cuatro amistosos en Guayaquil ante Deportivo Cali, el América de Río de Janeiro, el DIM y el Betis.

La FEF 'no aportó nada'

Aunque el periodista Guillermo Valencia sostuvo que “Hohberg inyectó temple y coraje”, también señaló que la gestión de la FEF, “que nada aportó”, condenó el proceso al fracaso. Como consuelo quedó el triunfo sobre Paraguay en el Modelo, el primero en la historia del país ante ese rival. Sobre el empate 0-0 con Chile en casa, 'Valenciano' indicó que “se pudo golear”. Chile ganó el Grupo C, con cuatro partidos por cada equipo.

Concluida la Eliminatoria accidentada, la Tri terminó segunda de su llave, con dos derrotas, una victoria y un empate. Tras el cierre del proceso, Hohberg volvió a su trabajo en Emelec y consiguió el ascenso al término de la primera fase. Para 'Estadio', el técnico “se regaló a la FEF” porque “cobrará únicamente 25.000 dólares, pagaderos en cómodas cuotas”.

Hohberg fue exonerado de responsabilidades mediante un artículo firmado por Mario Valdez en 'El Universo'. El columnista arremetió contra la FEF con la frase: “El más grande disparate que hay en el país. Si los dirigentes siguen en sus cargos, significa que en el fútbol no existe la palabra pudor”.

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