Delanteros y oportunidades: el debate sobre la presencia de extranjeros vuelve a encenderse en la Liga Ecuabet

Imagen gracias a: El Universo

Delanteros y oportunidades: el debate sobre la presencia de extranjeros vuelve a encenderse en la Liga Ecuabet

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Francisco Egas sostuvo que Ecuador vive una escasez de delanteros y vinculó el problema con la forma en que se arman las plantillas en la Liga Ecuabet. El tema reavivó una discusión que también tiene respaldo y matices desde el entorno del exdelantero Carlos Tenorio y la visión de Eduardo ‘el Tanque’ Hurtado.

La falta de gol volvió a colocarse en el centro del debate del fútbol ecuatoriano, con Francisco Egas, presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), como principal detonante. Sus declaraciones reabrieron una discusión que suele aparecer cada vez que la selección muestra dificultades para convertir.

En una entrevista con Radio Centro, Egas afirmó que el país no cuenta con delanteros y señaló directamente a la conformación de las plantillas en la Liga Ecuabet. “Ecuador no tiene delanteros porque los equipos ecuatorianos están llenos de extranjeros y no hay espacio para lo poco que hay”, indicó el dirigente. Además, sostuvo que se trata de un problema que lleva al menos una década sin resolverse y advirtió que una selección no dispone del tiempo necesario para formar a un goleador desde cero.

Las palabras de Egas encontraron eco en Carlos Tenorio, exdelantero de la Tri, quien desde hace varios años viene insistiendo en que el incremento de futbolistas extranjeros afecta el desarrollo del talento nacional. En un mensaje publicado en su cuenta de X, Tenorio escribió que “Ocho jugadores foráneos en cancha todavía es la locura más grande en un país que debe sacar jugadores”, y remarcó su postura al señalar que “Cuatro extranjeros son suficientes y máximo tres en cancha”, añadiendo que se lo dijo “en la cara a LigaPro y FEF”.

El bajo rendimiento ofensivo de Ecuador

El debate cobra fuerza al revisar el desempeño reciente de Ecuador en competiciones internacionales. En las eliminatorias rumbo al Mundial, la Tricolor inició el proceso con una sanción de tres puntos por el caso Byron Castillo, pero aun así terminó segunda con 29 unidades reconocidas —32 logradas en la cancha—, producto de ocho victorias, ocho empates y dos derrotas.

La defensa fue el punto más sólido del equipo de Sebastián Beccacece, con apenas cinco goles recibidos en 18 encuentros, la mejor marca del continente. No obstante, el panorama cambió en ataque: Ecuador anotó 14 goles, con un promedio de 0,78 por partido, el registro más bajo entre las selecciones clasificadas de forma directa.

Esa dificultad también se evidenció en la Copa del Mundo. En sus dos primeros partidos, ante Costa de Marfil y Curazao, acumuló 69 remates y un promedio de posesión del 76 %, pero no logró marcar. El gol llegó después, en la victoria 2-1 sobre Alemania, resultado que le permitió avanzar como una de las mejores terceras selecciones. Sin embargo, la eliminación en dieciseisavos de final ante México, con derrota 2-0, volvió a mostrar problemas para transformar el dominio del juego en anotaciones.

La preferencia por delanteros extranjeros en los clubes locales

Más allá de lo que reflejan los números de la selección, el análisis de plantillas en el campeonato ecuatoriano en los últimos años muestra una tendencia. Independiente del Valle, principal abastecedor de futbolistas para la selección nacional y uno de los equipos más destacados entre 2023 y 2026, asignó mayoritariamente la posición de centrodelantero a jugadores extranjeros.

En ese lapso aparecieron Marcelo Moreno Martins (Bolivia), Lautaro Díaz (Argentina), Renato López (Uruguay), Jeison Medina (Colombia), Claudio Spinelli (Argentina) y Carlos González (Paraguay). En paralelo, futbolistas ecuatorianos como Justin Cuero, Kevin Rodríguez, Michael Ayoví, Juan Angulo, Yandri Vásquez y Djorkaeff Reasco tuvieron competencia constante con atacantes foráneos.

El patrón se repite en Liga de Quito. Durante su bicampeonato nacional, el título de la Copa Sudamericana de 2023 y la semifinal de la Copa Libertadores de 2025, los referentes ofensivos fueron Paolo Guerrero (Perú), Jan Hurtado (Venezuela), Álex Arce (Paraguay) y Jeison Medina (Colombia), y en 2026 se sumó Deyverson (Brasil). Aunque también contó con delanteros ecuatorianos, varios extranjeros terminaron siendo titulares o protagonistas en las campañas más exitosas.

Barcelona SC también muestra una dinámica similar. En las últimas cuatro temporadas utilizó a Jonatan Bauman (Argentina), Francisco Fydriszewski (Argentina), Agustín Rodríguez (Uruguay), Octavio Rivero (Uruguay), Sergio Núñez (Uruguay) y Darío Benedetto (Argentina), además de incorporar al panameño Tomás Rodríguez. En ese contexto, los ecuatorianos Allen Obando, Djorkaeff Reasco, Miguel Parrales, Felipe Caicedo y Richard Borja compartieron o disputaron esos espacios.

La tendencia se observa igualmente en otros equipos: Universidad Católica tiene entre sus atacantes a los panameños Azarías Londoño y José Fajardo; Emelec cuenta con el uruguayo José Neris y el argentino Luca Klimowicz; y Deportivo Cuenca conformó su grupo de centrodelanteros únicamente con futbolistas argentinos.

En contraste, Aucas, Orense, Delfín, Mushuc Runa, Manta FC, Libertad FC y Técnico Universitario mantienen una mayor presencia de delanteros ecuatorianos, en parte por sus limitaciones económicas para incorporar extranjeros.

La visión de Eduardo Hurtado sobre la formación de goleadores

Eduardo ‘el Tanque’ Hurtado, histórico delantero de la selección ecuatoriana, consideró que el planteamiento de Egas tiene sustento, aunque aclaró que no puede analizarse desde un solo ángulo. Señaló que los clubes priorizan la contratación de extranjeros no solo para el centro del ataque, sino también para otras líneas del campo.

A la vez, Hurtado sostuvo que existe responsabilidad en el rendimiento de los atacantes nacionales. Explicó que muchos no logran consolidarse como los goleadores que esperan sus equipos, lo que termina empujando la búsqueda de refuerzos del exterior.

Para el exgoleador, el trabajo debe comenzar en las selecciones juveniles. Indicó que las categorías sub-16, sub-18 y sub-20 deben identificar con anticipación a los delanteros con mayor proyección y acompañar su desarrollo, para que lleguen al fútbol profesional y luego a la selección absoluta.

También pidió que los clubes den más oportunidades a los atacantes jóvenes. Afirmó que un delantero sub-20 debería competir con regularidad en el primer equipo y que esa experiencia es clave para acelerar el crecimiento, aunque la continuidad debe ganarse con rendimiento y no únicamente por la nacionalidad.

Sobre la posibilidad de imponer nuevas reglas para incrementar la presencia de juveniles, recordó que ese tipo de medidas ya existieron y no resolvieron el problema: la mayoría de entrenadores colocaba a los jóvenes en otras posiciones, mientras mantenía a los delanteros extranjeros como titulares.

Hurtado agregó que los técnicos del primer plantel deben involucrarse más con las divisiones formativas. Considera que observar entrenamientos, conocer a los jugadores y brindarles oportunidades genera motivación y facilita la transición hacia el fútbol profesional.

En el aspecto mental, sostuvo que los jóvenes necesitan más confianza para afrontar una de las posiciones con mayor presión dentro del campo. Recordó que el delantero suele ser el primero en recibir críticas cuando el equipo no convierte y planteó que el trabajo psicológico debe enfocarse en fortalecer la personalidad y la convicción de los futuros goleadores.

Finalmente, aseguró que Ecuador sí tiene atacantes con proyección, aunque lamentó que algunos procesos se hayan estancado. Citó el caso de Allen Obando y mencionó a Juan Riquelme Angulo, promesa de IDV, como jugadores que todavía pueden convertirse en alternativas para la Selección, siempre que exista un seguimiento permanente de su evolución.

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