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Club Deportivo Imbayas: la historia de cuatro futbolistas indígenas y su inolvidable calzado
Enrique Pineda 'Seco Moreno', Enrique Farinango 'El Guayas', Antonio Maigua 'Coco Mono' y Segundo Farinango 'El científico' recuerdan cómo, durante más de una década, Club Deportivo Imbayas llamó la atención por su vestimenta y sus alpargatas, y cómo su legado se mantuvo 70 años después.
Enrique Pineda 'Seco Moreno', Enrique Farinango 'El Guayas', Antonio Maigua 'Coco Mono' y Segundo Farinango 'El científico' son exmiembros de Club Deportivo Imbayas.
Macará, Millonarios, Aucas, entre otros clubes, formaron parte de los logros deportivos que marcaron la trayectoria de este emblemático club, integrado por indígenas.
Al recordar su experiencia, Enrique Pineda 'Seco Moreno' explicó que, al presentarse por primera vez con alpargatas, el público les mostró un aprecio notable. También contó que, al salir al exterior, recibieron un recibimiento especial durante la gira por distintas ciudades de Colombia.
Por su parte, Antonio Maigua 'Coco Mono' señaló que el club resultaba llamativo para los aficionados, al ver a “gente indígena” compitiendo con equipos fuertes de igual a igual. Según su testimonio, esa era la atracción que despertaba interés en el público.
Segundo Farinango 'El científico' sostuvo que el fútbol, para él, está lleno de experiencias y sentimientos. Además, dirigió un mensaje a los jóvenes que quieran dedicarse a este deporte: recomendó ser honestos y mantener el corazón por delante.
El primer amistoso del Club Deportivo Imbayas se jugó ante el Club Alianza, conocido como el equipo más fuerte de Ibarra. Aníbal Cabrera, sargento retirado, estuvo a cargo de los primeros entrenamientos con los jugadores que iniciaban su camino en el club.
Con carisma y entusiasmo, el equipo no buscó ser “uno más” dentro del país, sino consolidarse como parte de la historia del deporte ecuatoriano y mundial. En ese proceso, Corco Meliz y Marcelo García, entrenadores provenientes de Buenos Aires (Argentina), llegaron al Ecuador en 1953 para dirigir el club y convertirlo en un equipo competitivo.
Uno de los rasgos más distintivos de Imbayas estaba en su indumentaria: las alpargatas elaboradas con fibras naturales del penco silvestre, con una adaptación minuciosa. Las suelas estaban cocidas a mano y los pupos se realizaban de una forma parecida al calzado deportivo conocido como 'pichurcas'. Se trataba de un zapato único, visible por primera vez en el mundo.
Enrique Pineda destacó también el comportamiento del grupo durante los entrenamientos: empeño constante, respeto, disciplina y una puntualidad “inquebrantable”.
Debido a su oficio de compra y venta de ganado, en algunas ocasiones los integrantes asistían a los entrenamientos en el estadio municipal de Ibarra acompañados por animales que amarraban en uno de los postes del arco.
La imagen del Club Deportivo Imbayas, con su vestimenta característica, generó furor e intriga en el territorio nacional y recibió invitaciones para disputar partidos en cinco provincias del Ecuador. Un encuentro relevante fue el que Aucas organizó en el Estadio El Arbolito, en la capital del país. En 1953, Imbayas ganó 2-1 ante Aucas, en un estadio con 20.000 aficionados.
En el público de ese partido estuvo José María Velasco Ibarra, Presidente de la República en ese momento. Tras el encuentro, invitó al club Imbayas al Palacio de Carondelet para felicitar personalmente al grupo por el hito histórico. En esa ocasión, el mandatario expresó: “Las grandes luchas solo las hacen los hombres valerosos y ustedes son de aquellos”.
Más adelante, cuando Galo Plaza Lasso estuvo en la presidencia en 1952, otorgó un reconocimiento al Imbayas mediante un almuerzo con los integrantes del equipo, como muestra de respeto por sus actuaciones deportivas.
Los logros trajeron nuevos viajes y retos. En 1995, el equipo Caupolican, en Guayaquil, se enfrentó a Imbayas en el Estadio George Capwell, descrito como el más emblemático de la ciudad. En años posteriores, Macará en Ambato, El Prado en Riobamba y Astral en la provincia de Esmeraldas también formaron parte de la gira nacional del equipo.
La gira continuó hacia Colombia, con partidos en Cali, Ibagué y Tulúa. Allí se midieron frente a clubes como América de Cali, Deportivo Pereira, Boca Juniors, Selección del Valle y Millonarios. Este último era la gloria de ese país, con su máxima estrella Alfredo Di Stéfano.
La propuesta de Imbayas trascendió lo deportivo por la identidad cultural que mostraban en el campo: trajes típicos, ponchos de dos caras, alpargatas de cabuya, cabellos trenzados y sombreros finos. Además, en Ibarra, los futbolistas también vivían del trabajo en el campo y recorrían largas distancias caminando para vender productos en la ciudad y cubrir los gastos del hogar.
En esa etapa de construcción del equipo, entre la venta de granos, frutas y carne de ganado, en 1947 se ideó el equipo Imbayas. Los hermanos Enrique y Ernesto Monje Sandoval, junto al sargento retirado Aníbal Cabrera, impulsaron el nacimiento del club deportivo, dando inicio a una historia que se extendió con el tiempo.
Tras dos décadas de brillo, varios jugadores se separaron por distintas razones, entre ellas sus trabajos para conseguir el alimento diario y la responsabilidad con sus familias. Aun así, jugaron sin buscar un rédito económico: lo que los unía era algo que el dinero no puede comprar, la pasión por el fútbol.
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