Carlos Rodríguez: “El peso de la mochila me arrastró al suelo” tras un inicio complicado en la Vuelta

Imagen gracias a: El País (América)

Carlos Rodríguez: “El peso de la mochila me arrastró al suelo” tras un inicio complicado en la Vuelta

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El ciclista de Ineos, que busca recuperar su mejor versión después de dos años difíciles, habló sobre las dificultades físicas tras llegar a las montañas de Andorra y sobre el impacto personal de los últimos meses, además de su rol actual como escudero en la Vuelta.

Con una cadencia alegre, sentado con elegancia sobre la bici y apoyándose con pisotones firmes, Carlos Rodríguez protagonizó una contrarreloj ilusionante en la apertura de la Vuelta. Pese a ello, quedó a menos de 30 segundos de Pogacar, que se llevó la etapa y que ahora figura como gran ausente.

Desde el equipo reconocen el rendimiento del corredor, aunque señalan el “pero” que condicionó el desarrollo posterior: cuando llegaron las montañas de Andorra, Rodríguez perdió 22 minutos en el momento de cambio. El ciclista, una vez más, admite que no logra reencontrarse tras dos años especialmente complicados. “Por el motivo que sea, las piernas no están yendo esta temporada en los momentos claves. Mi cuerpo responde como si tuviera un limitador puesto. Pero bueno, intentaremos ir quitándolo conforme vaya pasando esta Vuelta y poder aportar más al equipo”, explicó.

En la etapa octava, camino hacia Xeraco, Rodríguez sufrió dos topetazos. Aunque no lo apartaron de la carrera, el propio ciclista lo enmarca como parte de los riesgos del pelotón: “Son riesgos del pelotón, gajes del oficio que uno nunca sabe cuándo van a producirse”. Por lo demás, asegura que no se le puede achacar nada más.

No hace mucho, en 2023, Rodríguez mostró su capacidad al lograr una victoria de etapa del Tour en la exigente montaña de Morzine, descolgando a Pogacar y Vingegaard, quinto al final de la Grand Boucle. Esa actuación le permitió renovar con Ineos, mientras Movistar parecía su destino y el equipo británico apostaba por el futuro. Al año siguiente, el ciclista respondió con el triunfo en el Tour de Romandía, además de una etapa ganada en el País Vasco y otra en el Dauphiné.

Sin embargo, el panorama cambió con una sucesión de problemas físicos y personales. Rodríguez comenzó una etapa marcada por lesiones, siendo la más dura una fractura del pubis, de la que asegura ya no sentir molestias, y también por la pérdida de su padre tras una enfermedad de largo tiempo. “Perderle fue muy duro, aunque pudimos disfrutar sus últimos momentos juntos. Como todos en la vida, me tocó pasar rachas peores, dificultades”, dijo con un timbre de voz tembloroso. Añadió que lo echa de menos porque desde pequeño siempre hizo “todas las cosas” con él, y que ahora permanece en el recuerdo: “seguro que me va a aportar energía cuando importe”.

En lo deportivo y en lo personal, reconoce que los golpes se fueron acumulando. “Han sido un par de años complicados en lo personal y en lo deportivo, con caídas y lesiones. Creo que todo ello ha ido formando un lastre que se ha ido acumulando. Quizá el peso tan grande de esa mochila me arrastró al suelo, pero lo importante ahora es desprenderse de ella y que todo vuelva a la normalidad”.

Para encarar este proceso, Rodríguez recurrió a un psicólogo para incorporar herramientas con las que afrontar los reveses de la vida. “Estuve trabajando durante un tiempo, aunque ahora ya menos. Fue una herramienta muy útil porque el aspecto mental es muy importante y algo que no se puede descuidar, porque si la mente no está en su sitio, el cuerpo no va a poder rendir más”, señaló.

Aun así, el ciclista admite que todavía no se encuentra en su mejor momento. Acostumbrado a ganar con frecuencia en las categorías inferiores, lleva un tiempo sin levantar los brazos al cruzar una línea de meta. “Son momentos complicados, de querer hacer más, de ser consciente de que eres capaz de hacer más, y no poder hacerlo y faltar ese golpe de pedal. Pero no pierdo la esperanza porque soy consciente de lo que soy capaz de hacer. El momento llegará, simplemente hay que ser paciente”, afirmó. También insistió: “Hay que seguir creyendo en uno mismo porque el motor sigue ahí. Hay que terminar de afinarlo y ponerlo en buenas condiciones para rendir”.

El contexto de la temporada también suma presión. Desde el equipo se aclaró que este año no fue citado para el Tour: “Fue un shock y así lo sintió el cuerpo. No era lo esperado y claro que fue duro”, relató para As. En la Vuelta, además, no llegó como líder, sino como escudero de Onley. En ese rol, explica que debe dar su máximo donde esté y ayudar para que el compañero pueda rematar: “Uno tiene que dar el máximo allí donde esté y aportar lo máximo que pueda; en esta Vuelta Oscar está demostrando que está fuerte y yo como puedo dar mi mejor versión es apoyándolo para que pueda el rematar”.

Con humildad y una mezcla de resignación, Rodríguez subraya que el equipo siempre le brindó apoyo. A la vez, insiste en que no entiende todavía qué le impide rendir como quiere: “Todavía no sé qué es lo que me impide dar mi mejor versión. Si lo hubiese descubierto, estaríamos hablando de otra cosa. Pero hay que persistir, revisar todos los pequeños detalles y ver cómo podemos recuperar al Carlos, al verdadero Carlos”.

Finalmente, concluyó con una frase que resume su confianza en el proceso: “Sé que estoy ahí. Es simplemente darle clic a un botón”.

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