Aritz Elustondo cierra su etapa en la Real Sociedad tras 12 temporadas

Imagen gracias a: El País (América)

Aritz Elustondo cierra su etapa en la Real Sociedad tras 12 temporadas

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El adiós de Aritz Elustondo deja un vacío que va más allá del terreno de juego: liderazgo diario, energía en el vestuario y una manera de entender el fútbol basada en el sentido colectivo.

La despedida de Aritz Elustondo (Beasain, 32 años) de la Real Sociedad marca mucho más que el final de una carrera deportiva. Se trata del cierre de una historia estrechamente conectada con la identidad del club, que en los últimos años ha vuelto a sentirse grande también gracias a figuras como la suya.

Desde aquel debut en diciembre de 2014, en un partido de la Copa del Rey en Oviedo, han transcurrido 12 temporadas. A lo largo de ese tiempo, Elustondo construyó una trayectoria asentada en el trabajo constante y en una fidelidad que no solo sostuvo desde el campo, sino que convirtió en representación. En el balance de su paso por la Real Sociedad figuran 310 partidos oficiales, 12 goles y 10 asistencias.

Sin embargo, en su caso las cifras no alcanzan para explicar el impacto real. Elustondo fue un futbolista siempre dispuesto y preparado para asumir cualquier papel que necesitara el equipo. Jugó como central, como lateral y también como comodín en momentos puntuales. Su forma de estar en el grupo se caracterizó por la ausencia de quejas y por la corrección constante. Su figura representó valores que rara vez se reflejan en las estadísticas: compromiso, humildad, constancia y una lectura del fútbol profundamente colectiva.

Hay una escena que resume con claridad quién es Aritz Elustondo y qué significa para la Real Sociedad. No ocurre en un despeje, ni en un gol, ni en una celebración dentro del terreno de juego, sino fuera del campo, durante los festejos en San Sebastián por la conquista de la Copa del Rey frente al Atlético de Madrid. En aquella jornada, ante miles de aficionados, fue él quien actuó como maestro de ceremonias: presentó a sus compañeros uno a uno mientras la emoción le desbordaba, hasta el punto de que en un momento no pudo continuar. Entonces tomó el micrófono Mikel Oyarzabal, capitán y referente, para poner en palabras lo que muchos sentían: “Es una persona que siente la Real igual que muchos de los que estáis ahí. Es una persona, que cuando no le toca, viene con la misma sonrisa que cuando le toca. Y eso, dentro un vestuario para todos los demás es muy importante”.

Ese instante resume mejor que cualquier dato lo que Elustondo ha sido para la Real Sociedad, uno de los pocos bicampeones del club y, a la vez, un pilar humano dentro del vestuario. Un referente silencioso. Quienes compartieron camino con él explican que su historia no se entiende desde un talento precoz, sino desde algo más profundo. Alain Oyarzun, jugador de la cantera txuri urdin y mejor amigo de Elustondo, recuerda que, cuando eran chavales, se creía que Aritz llegaría a la élite por delante del propio Aritz y afirma: “Nunca ha sido el más vistoso, el más técnico, pero de nuestra generación fue el que llegó, el que se quedó”.

La capacidad de mantenerse siempre listo y sostenerse en el tiempo es la que explica una carrera que incluso sorprendió a quienes lo conocían desde joven. Oyarzun añade: “Cuando nos conocimos en cadetes nadie pensaba que el que iba a llegar al primer equipo e iba a hacer 300 partidos iba a ser él”. Y remarca: “Pero todo el mundo ha visto que con su corazón, dedicación, con su entrega, lo ha conseguido. Es algo envidiable”. Actualmente, Oyarzun juega en el Kanchanaburi Power F. C. de Tailandia.

Por su parte, Xabi Prieto, quien fue capitán de la Real cuando Elustondo llegó al primer equipo, destaca tanto al jugador como a la persona. Como futbolista, señala que “siempre ha sido muy polivalente… y siempre ha cumplido”. Y en el vestuario subraya la dimensión humana: “Un tío súper alegre, que contagiaba ese optimismo y esa alegría”. Incluso en sus inicios, cuando era más reservado, ya dejaba ver esa esencia: “Enseguida se ganó el cariño de todos”.

En la última temporada, el protagonismo de Elustondo sobre el césped se redujo por la competencia y por la consolidación de nuevos nombres en la defensa, aunque su valor no desapareció. Se transformó. Markel Bergara, ex de la Real, asegura: “Tener un jugador que te entrene siempre bien, juegue o no juegue, es de mucho valor. Es de esos jugadores que son fundamentales para cualquier cuerpo técnico y para cualquier plantilla”. Además, recuerda la versatilidad del futbolista: “No es fácil encontrarte un jugador que pueda jugarte tanto de lateral derecho como de central, que pueda suplirte en momentos puntuales por la izquierda… Es muy completo y muy regular”. Y añade: “Es un chico de Gipuzkoa, fanático de la Real, con valores guipuzcoanos y, además, humilde. El prototipo de jugador que ejemplifica la Real”.

Con la marcha de Aritz Elustondo, la Real Sociedad despide a un jugador que durante 12 temporadas defendió con constancia los colores del club y dejó una huella que seguirá presente, tanto por su rendimiento acumulado como por el liderazgo cotidiano que supo sostener dentro del vestuario.

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