
Imagen gracias a: El País (América)
Ángel Mateos, a los 70 años, regresa a la portería con el CD Colunga en un homenaje tras su retiro
El veterano guardameta del CD Colunga, Ángel Mateos, vuelve a jugar con 70 años para ser reconocido como un icono del deporte en Asturias. Tras retirarse a los 43 de las categorías autonómicas asturianas y prejubilarse como minero, regresa en un duelo de la Tercera RFEF frente al Laviana, con la ilusión de su nieto como protagonista.
Ángel Mateos, portero del CD Colunga, retomó la actividad en la portería a sus 70 años para participar en un partido de homenaje. El veterano guardameta volverá a ponerse los guantes este domingo cuando el CD Colunga se mida al Laviana en un encuentro correspondiente a la Tercera RFEF, la quinta categoría del fútbol español.
Mateos, que se retiró a los 43 años de las categorías autonómicas asturianas y se prejubiló como minero, explicó que su regreso también ha despertado una gran curiosidad en su entorno familiar. “Mi nieto hace atletismo, a ver si viéndome se pasa al fútbol”, comentó el guardameta, que aseguró que la emoción por el reestreno la siente incluso más su nieto, de 10 años, ilusionado con volver a ver a su abuelo en acción. El veterano añadió que el deporte, para él, es sinónimo de salud y calidad de vida.
En días previos al partido, Mateos reconoció que le ha llevado la semana ajustar el tema del regreso, aunque insistió en que quien realmente está más pendiente es el niño. También señaló que su nieto no es futbolero por ahora, ya que practica atletismo, y remarcó que lo importante es que haga deporte.
Antes de su retirada, Mateos acumuló una larga trayectoria en el fútbol de categorías inferiores: tras su primer partido con 18 años, llegó a disputar más de 800 encuentros entre la Tercera y la Segunda División B. En esa etapa, jugó por distintos escenarios del Principado y también fuera de Asturias, con desplazamientos por Galicia, León, Euskadi y las Canarias cuando el grupo lo deparaba. En su recorrido federado pasó por campos como el Caudal de Mieres y el Turón.
Con el paso del tiempo se sumó a múltiples ligas, campeonatos y pachangas, manteniendo como prioridad evitar encajar goles. El portero, de 1,72 metros, habló de cómo su estatura, inferior a la habitual en la posición, la compensa con “rapidez, agilidad, reflejos y siendo listo”. Además, mencionó como amigos a Esteban, compañero del Real Oviedo, y a Ablanedo, homólogo del Sporting de Gijón, destacando que también son cancerberos de talla baja pero con buen rendimiento. En su caso, mantiene un peso de 69 kilos.
El CD Colunga cuenta con la gestión deportiva de Keith Thompson, exjugador del Real Oviedo y compañero de Mateos en pachangas. Thompson, que también trabaja en el área deportiva del club a los 60 años, calificó a Ángel Mateos como “un mítico” y recordó que, a principios de temporada, el veterano entrenó junto a la plantilla del equipo que compite en la Tercera RFEF. Thompson subrayó que Mateos “está como un toro” y señaló que, tras esos entrenamientos, surgió la posibilidad de que el guardameta se inscribiera con ficha oficial en el primer equipo.
Mateos aceptó la propuesta. Tras superar sin problemas el reconocimiento médico, solo faltaba encontrar el momento oportuno para volver a los terrenos de juego 28 años después de sus últimas estiradas o despejes de puños oficiales. Según explicó Thompson, no se buscaba que el regreso se interpretara mal o que alterara la competición, hasta que llegó un fin de semana considerado “idóneo”. El motivo es que el Colunga se encuentra en mitad de tabla y se enfrenta al Laviana, un rival que no pelea ni por arriba ni por abajo.
El objetivo del encuentro es un homenaje con entrada gratuita, con la intención de que Ángel Mateos reciba el cariño de la afición que lo ha visto competir en numerosos partidos, tanto formales como de pachanga. El director deportivo del Colunga celebró que el equipo ya está salvado y que “será una fiesta”, aunque aclaró que la semana siguiente el club se medirá con un rival que lucha por la permanencia y que no quieren generar suspicacias.
Mateos, consciente de las dudas que puede despertar su edad, sostuvo que el riesgo de un error siempre existe, pero dijo que no está demasiado preocupado por su rendimiento. Para él, la clave está en su vida ligada a la actividad física: corre, pasea, hace ciclismo, practica tenis y despeja balones.
De cara al partido, esta semana está entrenando más que nunca. Suele acudir a las sesiones del Colunga como refuerzo o preparador de porteros, y ahora, además, buscará demostrar que está preparado para competir en un nivel mayor. Aun así, dejó claro que no quiere que el regreso se convierta en una sucesión de homenajes: “No quiero dar guerra!”.
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