Willy Hernangómez inicia su etapa en el Unicaja Málaga con un objetivo de relanzar su nivel

Imagen gracias a: El País (América)

Willy Hernangómez inicia su etapa en el Unicaja Málaga con un objetivo de relanzar su nivel

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El pívot, de 32 años, busca reencontrar su mejor versión en el conjunto andaluz tras tres temporadas sin títulos ni el brillo esperado en el Barcelona.

Willy Hernangómez afronta un nuevo ciclo tras cambiar de colores este verano. El pívot madrileño, de 2,10 metros, dejó la camiseta del Barcelona para vestir la verde y morada del Unicaja Málaga, acompañado por un cambio visible en su imagen: el pelo tintado de rubio como símbolo de la etapa que comienza a los 32 años.

En el Palau, Willy cerró tres cursos que se consideraron grises: no logró títulos colectivos, no encontró un rendimiento individual destacado y no llegó a ganarse la confianza plena de sus entrenadores. Ahora, en Málaga, pretende revertir la tendencia de sus últimos años. Como punto de partida, firmó el domingo ante el Real Madrid en el Movistar Arena (89-87) con 20 puntos, seis rebotes y cuatro tapones, una actuación que incluyó un dato relevante: por primera vez en sus 223 partidos anteriores en la ACB y en los 345 disputados en la NBA logró colocar cuatro gorros en un mismo encuentro.

Tras el partido, Txus Vidorreta, nuevo entrenador del Unicaja y debutante en Málaga después de ocho temporadas en Tenerife, destacó la evolución que busca. “Es el Willy que queremos. Este es el camino que lleva mostrando desde que llegó a Málaga”, señaló el técnico. Vidorreta tiene el reto de aprovechar las cualidades ofensivas del pívot y exigirle un mayor compromiso defensivo, faceta que en campañas anteriores fue su principal asignatura pendiente. En su estreno, se atrevió a encararse con Tavares en el uno contra uno y mostró una conexión con el base Kendrick Perry, un entendimiento que podría recordar al que le permitió a Willy ser nombrado MVP del Eurobasket de 2022, torneo que conquistó con la selección española.

El objetivo del nuevo cuerpo técnico es convertirlo en un jugador decisivo en la zona para explotar su corpachón y sus movimientos de pies y manos bajo el aro. Ese aporte en ataque es una base, aunque en el Barcelona se consideró insuficiente si no iba acompañado de más trabajo sin balón para disponer de más minutos. En sus tres últimas temporadas como barcelonista se observó un descenso progresivo: en minutos jugados registró 18 de media en la temporada 2023-24, 16 en la 2024-25 y 14 en la 2025-26; en puntos por encuentro pasó de 12,2 a 8 y a 7,7; y en rebotes bajó de 6,2 a 5,2 y a 4.

Con el contrato agotado en el Barça, Willy se entrenó durante el verano con Iandrey Panisa. El preparador brasileño explicó que el pívot trabajó de forma intensa con el fin de recuperar sensaciones, centrado en dar el 100%, practicando situaciones en poste bajo y pick and roll. Según Panisa, la nueva etapa le sienta bien para volver a su nivel, ya que cuenta con cualidades suficientes para ofrecer un gran rendimiento.

Juanma Rodríguez, director deportivo del Unicaja, subrayó el deseo del jugador de reivindicarse y sentirse importante. “Él quería reivindicarse, demostrar, encontrar un sitio donde estar a gusto y feliz, y ser importante”, indicó. Rodríguez añadió que, deportivamente, Willy encaja como un perfil diferente por su capacidad para jugar en el poste bajo, su conocimiento del juego y su capacidad de pase, con la intención de complementar a Kravish. También destacó que le animó tener como entrenador a Txus, ya que venía de aprovechar bien a jugadores como él y podía sacarle mucho rendimiento.

El impulso para consolidar la adaptación también llegó desde el vestuario. Alberto Díaz, con quien Willy coincidió tras conquistar el oro europeo de Berlín y que ahora es compañero en el Unicaja, valoró su actitud: “Estamos muy contentos con su esfuerzo, su implicación y su humildad. Ha demostrado que ha venido para ser un soldado y lo está cumpliendo. Está volviendo a disfrutar del baloncesto y ahora tenemos que conseguir esa regularidad y constancia”.

De cara a los compromisos internacionales, Willy quiere asegurar su estatus en la élite. Chus Mateo lo ha citado en convocatorias cuando ha estado disponible, pero el rendimiento defensivo vuelve a estar bajo observación y el empuje del relevo generacional exige mejorar de forma clara. Las próximas grandes citas son el Mundial de 2027, los Juegos de 2028 y el Eurobasket de 2029 que se celebrará en Madrid.

Además, el capitán en la última ventana de selecciones, con 119 partidos internacionales, mantiene el deseo de jugar en un club junto a su hermano Juancho, hoy en el Panathinaikos. Willy llegó a llamarle cuando estaba en el Barça para sondear la posibilidad de compartir vestuario, y por ahora la coincidencia se reduce a vestir de verde, el color que ha devuelto la ilusión al pívot.

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