Uma Córdova, la promesa manabita que conquista las aguas abiertas pese a la adversidad

Imagen gracias a: Primicias

Uma Córdova, la promesa manabita que conquista las aguas abiertas pese a la adversidad

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Con 15 años y desde Portoviejo, Uma Córdova se ha destacado a nivel internacional en aguas abiertas, sumando títulos y medallas en 2026, además de su participación en el Campeonato Mundial Juvenil de Aguas Abiertas en Argentina.

Ecuador ha producido destacadas figuras en aguas abiertas. Nadadores como Esteban Enderica, Samantha Arévalo y David Farinango han logrado medallas panamericanas y han representado al país en Juegos Olímpicos.

Esa trayectoria ha impulsado a una nueva generación de deportistas tricolores, que busca abrirse paso entre las olas del mar y las corrientes de los ríos para escribir su propio camino.

Entre esas jóvenes promesas está Uma Córdova, manabita que con 15 años ya compite y sobresale en el ámbito internacional.

Nacida en Portoviejo, comenzó en la piscina a los siete años. En una entrevista con PRIMICIAS, explicó que desde muy pequeña le gustaba el agua y que su papá la llevó a vacacionales, donde le indicaron que era muy buena, por lo que siguió practicando.

Con el paso del tiempo y al perfeccionar su técnica, Uma se fue acercando a desafíos más exigentes. En la playa de Crucita, por sus olas y corrientes, encontró el escenario ideal para involucrarse de lleno en las aguas abiertas.

Esta disciplina es una de las más complejas dentro del programa olímpico: los atletas nadan durante más de una hora en condiciones difíciles, con olas en el mar, corrientes en ríos o temperaturas heladas en lagos. Se trata de un deporte de resiliencia, ya que no existe espacio para el descanso. El agua, que suele ser aliada en la piscina, se vuelve un obstáculo que arrastra a los nadadores y los aleja de la meta.

Uma señaló que se requiere una técnica distinta a la de la piscina, donde predomina la resistencia, y que el resultado depende mucho de la condición del mar, del río o del lago.

Este año, la nadadora disputó una parada del Circuito Panamaquatics en Aruba, donde recuerda que fue una de las competencias más duras de su corta carrera. Indicó que el día de la prueba hubo demasiado viento y que, aunque el recorrido era de 10 kilómetros, la organización les informó que por el efecto del viento y el movimiento de las boyas pudieron haber alcanzado 13 kilómetros.

A pesar de las dificultades, Uma Córdova demostró su talento y obtuvo la medalla de oro, registrando un tiempo total de dos horas, 39 minutos y 22 segundos.

Este triunfo se suma a otros logros de un año particularmente productivo: el título en el Sudamericano Juvenil en Brasil, la medalla de plata en el Campeonato Nacional en Salinas y la presea de oro en el Aquaman en Manta.

Además, participó en el Campeonato Mundial Juvenil de Aguas Abiertas en Argentina. En el evento, volvió a evidenciar su resiliencia pese a una molestia en el hombro, y pudo completar la prueba de 7,5 kilómetros, terminando en el puesto 28 con un tiempo de una hora y cuarenta minutos.

La manabita atribuye sus resultados al trabajo diario. Explicó que entrena todos los días en piscina, en las madrugadas y en las tardes: practica después de ir a la escuela y vuelve a entrenar. En los fines de semana, en tanto, realiza aguas abiertas en la playa.

Su esfuerzo también se vio reflejado en el reconocimiento dentro del Programa de Fomento Deportivo de Banco Pichincha, que apoya a los mejores deportistas del país en sus metas profesionales, financieras y educativas. En el proyecto, tuvo la oportunidad de compartir con referentes de su disciplina, como David Farinango y Esteban Enderica, y manifestó su alegría por recibir ese respaldo.

De cara al futuro, Uma Córdova mantiene los objetivos claros: sueña con volver a un Mundial y mejorar su actuación, entendiendo que ese avance se construye con el trabajo del día a día. “Yo diría que solo tengo que esforzarme más”, concluyó.

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