Tom Gabarró, el único español en la NFL Academy: su camino desde Cabrera del Mar hasta Loughborough

Imagen gracias a: El País (América)

Tom Gabarró, el único español en la NFL Academy: su camino desde Cabrera del Mar hasta Loughborough

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El catalán Tom Gabarró, único español en la NFL Academy, explica cómo llegó al fútbol americano en Canadá y qué significa formarse entre jóvenes talentos con el objetivo de dar el salto a una gran franquicia de la NFL.

Tom Gabarró es el único español que forma parte de la NFL Academy. Con 19 años, nació en Cabrera del Mar (Barcelona) y descubrió el fútbol americano durante una estancia académica en Canadá. El catalán rememora que su entrada al deporte fue fruto de la casualidad: “Simplemente, fue un poco por descarte. No había ningún deporte que coniese y dije: `Mira, pruebo el fútbol americano“, señala.

La NFL Academy reúne a 70 jugadores procedentes de 21 países, pero solo Gabarró representa a España. En su historia aparece también el contexto de la NFL en España: dentro de una semana, los Cincinnati Bengals y los Atlanta Falcons disputarán el segundo partido de la NFL en España en el Bernabéu. El estadio de Madrid ya albergó el año pasado el duelo entre los Miami Dolphins y los Washington Commanders, con victoria para los Dolphins por 16-13.

Gabarró, admirador de Tyrann Mathieu, exjugador de los Saints de Nueva Orleans, aspira a vivir una trayectoria similar o incluso mejor, con la vista puesta en las franquicias que amplían su presencia en España estas semanas. Su llegada al programa se produjo gracias al español Daniel Docal, coordinador defensivo del equipo de jóvenes promesas entre 2023 y 2026. Docal lo vio en un partido entre la Selección Española y Gran Bretaña en Zaragoza y, tras invitarle durante una semana a la institución, “Tras esa semana, decidieron darme una beca y que fuese a jugar para ellos”.

La NFL Academy es un proyecto de la liga estadounidense con sede en Loughborough (Reino Unido), orientado a desarrollar jugadores de entre 16 y 19 años y facilitar su transición al sistema universitario del país norteamericano. En esta temporada, 50 futbolistas formados en la institución compiten en ligas universitarias y 30 de ellos lo hacen en la I Division College, el máximo escalafón.

Como parte de su calendario en temporada regular, la NFL Academy se mide con equipos de colleges estadounidenses. En esta temporada, el programa se desplazó tres veces a Estados Unidos para jugar contra conjuntos juveniles. El encuentro más reciente, disputado el 16 de octubre, fue ante la IMG Academy en Florida, partido que perdieron por 40-42. “Son supercompetitivos y está superpreparados. Siempre que jugamos en América son partidos superinteresantes”, comenta.

Cuando comenzó a jugar al fútbol americano, Gabarró actuaba como receptor, una posición encargada de anotar touchdowns y de recibir los pases de los quarterbacks. Con el tiempo evolucionó hacia funciones defensivas, concretamente como defensive back, cuyo cometido principal es frenar los ataques aéreos del rival. Sobre su adaptación, explica: “Me ha ayudado mucho el hecho de entender las dos posiciones y también ver lo que es el fútbol del lado ofensivo. Y esto también me da mucha versatilidad”. Además de entrenar como defensive back en la Academia, cursa un ciclo de deportes preuniversitario en Loughborough College, centrado en la anatomía. “Es un mundo completamente diferente”, afirma al referirse al cambio desde que dejó los Badalona Dracs para entrenar en Loughborough.

Entre su etapa anterior y la NFL Academy, identifica la competencia como la principal diferencia. “Para jugar le has de sacar el sitio al de adelante, que probablemente vivas con él. Entonces, es una competencia muy bonita”, confiesa.

El cambio también afecta a su vida cotidiana. Loughborough es una ciudad con poca presencia de sol y una temperatura media de 9,9 grados, muy alejada del clima mediterráneo español. “He pasado de estar en mi casa con mi padre y mi madre, que me cocinan, de salir a la calle y encontrarme con mis amigos, de que la gente hable español, catalán... A estar en un sitio en el que salgo a la calle y todo el mundo habla inglés, no hablo español ni catalán con nadie”.

Aficionado del FC Barcelona, Gabarró procede de una familia con vínculos deportivos. Su padre fantasea con que algún día jugó un partidillo contra Lamine Yamal, de la misma generación. Cuando era niño jugaba al rugby en la UE Santboiana, el equipo en el que su progenitor jugó como nueve y con el que ganó el campeonato de España. Desde pequeño practicó deportes, especialmente fútbol, aunque también realizaba otras actividades como ir en moto o hacer surf.

De cara al futuro, le gustaría estudiar económicas y mantener el vínculo con el deporte tras su etapa como jugador profesional de fútbol americano. “En algún momento se puede relacionar la carrera que estudie con el deporte, como entrenador o como administrativo. Creo que hasta que me muera estaré vinculado al fútbol americano”, concluye sobre el deporte que conoció por casualidad en Canadá.

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