
Imagen gracias a: El País (América)
Saka vuelve tras su lesión y el Arsenal recupera su poder regateador rumbo al Atlético de Madrid
Bukayo Saka regresó después de cerca de un mes de baja por molestias en el tendón de Aquiles y dejó señales claras en el triunfo del Arsenal ante el Fulham (3-0): asistencia, gol y protagonismo en las llegadas por la banda izquierda. El extremo inglés apunta a ser la referencia ofensiva del equipo en el tramo decisivo de la temporada.
El pasado sábado, en el partido contra el Fulham (3-0), Mikel Arteta contó con Bukayo Saka (Londres, 24 años) durante 45 minutos y pudo comprobar que el extremo ya estaba en condiciones de asumir el rol que se espera de él en el tramo más exigente. El escenario inmediato es este martes ante el Atlético de Madrid, donde el Arsenal prevé que Matteo Ruggeri y, previsiblemente, Ademola Lookman tengan que frenar la capacidad de desborde del internacional inglés por el flanco izquierdo.
La reaparición de Saka supuso un alivio para Arteta en un momento clave para el club. El Arsenal mantiene la pelea por la Premier League con el Manchester City y, además, tiene la opción de llegar a su segunda final de la Liga de Campeones. Para Thomas Tuchel, la vuelta del jugador también representa una buena noticia con vistas al Mundial.
En el encuentro ante el Fulham, Saka dejó una contribución decisiva con una asistencia y un gol, además de varias incursiones para atacar la línea de fondo. Su cambio de ritmo con la pelota pegada a la bota izquierda fue determinante, y el técnico donostiarra optó por sustituirlo en el intervalo al tratarse del futbolista que más mima requiere.
Arteta explicó el contexto físico de la recuperación: “Creo que el dolor ha desaparecido y eso, claramente, limitaba su capacidad para realizar ciertas acciones”. También añadió: “Necesitábamos aumentar el nivel de carga, pero con cuidado”. Saka estuvo fuera durante la mayor parte de abril por molestias en el tendón de Aquiles, una zona especialmente delicada para un regateador como él, expuesto a entradas que afectan al tobillo. El propio entrenador valoró el proceso y el regreso: “Hubo un momento en el que no estaba logrando mostrar su nivel porque no se sentía cómodo. Le dimos el tratamiento adecuado y el espacio que necesitaba. Tuvo tiempo para sí mismo y ahora está de vuelta con nosotros de cara a la parte más importante de la temporada”.
El impacto de su retorno también se tradujo en la grada del Emirates Stadium, donde se habían instalado dudas sobre el rendimiento del equipo cuando los títulos se deciden. Arteta subrayó la influencia directa del extremo: “Marcó la diferencia. Realizó dos acciones que decidieron el partido y sabemos de lo que es capaz. Ha vuelto en el momento más importante de la temporada. Necesitaba un partido así para volver a impactar al equipo y ha sido un gran impulso de cara al partido con el Atlético”.
Con el gol y la asistencia ante el Fulham, Saka alcanzó un hito en la historia del Arsenal: se convirtió en el jugador con más participaciones de gol en la Premier League antes de cumplir los 25 años (109 tantos, 60 goles y 49 asistencias). Además, el duelo ante el Fulham representó su partido número 200 como titular en la Premier League. Solo Gareth Barry, Wayne Rooney y Rio Ferdinand lograron esa cifra siendo más jóvenes que él.
Más allá de lo deportivo, Saka es presentado como un símbolo del Arsenal por su trayectoria de canterano. El director de la academia del club, el excentral Per Metersacker, destacó su influencia: “Dentro de nuestro club, inspira al personal, a los jugadores jóvenes y a todos a superarse. Inspira no solo con lo que hace en el campo, sino también con su comportamiento y su labor en la comunidad. Es realmente admirable poder mostrar a los padres de los jugadores jóvenes la trayectoria de Bukayo como ejemplo de lo que queremos decir cuando afirmamos que queremos formar jóvenes promesas del Arsenal”.
Saka ingresó en el club con ocho años y su caso se utiliza con frecuencia como ejemplo en las categorías inferiores. Se describe como un chico de origen humilde, que usa el móvil lo justo y desconecta de las exigencias del fútbol profesional con paseos por la naturaleza, destacando tanto en los estudios como con sus regates. En una entrevista reciente en la BBC, aseguró: “Siempre supe que iba a ser extremo. Obviamente, esa fue la primera posición en la que jugué, en la banda izquierda, cuando era niño”.
La evolución del fútbol moderno, con extremos a pierna cambiada, terminó desplazando la banda derecha a un jugador que ya generó un dilema interno en el Arsenal cuando tenía 14 años. “Estaban hablando de los números de los jugadores para la temporada y no sé cómo los decidieron, tal vez por orden alfabético, pero les preocupaba mucho que este chico llamado Bukayo Saka tuviera que ser el número 3 y qué pensaría su familia al respecto. Decían que este chico es un jugador de primera, ¿le molestaría tener un número defensivo? Lo único que recuerdo haber pensado es: ‘¡Este chico debe ser muy bueno si nos preocupa qué número asignarle!”, recordó su entrenador Luke Hobbs en una entrevista en medios del club.
En su desarrollo tuvo especial peso Fredik Ljumberg. El sueco, extremo de referencia del Arsenal de Arsene Wenger en la primera década del siglo, le transmitió parte de los secretos de la posición cuando lo dirigió como juvenil. Ljumberg también alertó a Unai Emery, que en 2018 le dio el debut en el primer equipo con 17 años. Desde entonces, Saka se consolidó como el orgullo del Arsenal.
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