
Imagen gracias a: El País (América)
Patri Guijarro: “La mediocentro marca el equilibrio y lo controla todo”
La centrocampista del Barcelona analiza su papel en el juego y repasa su trayectoria antes del duelo de España con Inglaterra en Wembley, un partido decisivo ante más de 70.000 espectadores para asegurar el primer puesto del grupo y el acceso directo al Mundial de Brasil 2027.
Patri Guijarro, el pasado viernes en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, a las afueras de Madrid.
Patri Guijarro (Palma; 27 años) habló sobre fútbol y sobre su carrera antes del enfrentamiento de este martes de España con Inglaterra en Wembley, ante más de 70.000 personas, en un choque clave para lograr la primera posición del grupo. Ese puesto es el que otorga acceso directo al Mundial de Brasil 2027.
La mediocentro revisó la final de la Eurocopa que España perdió en los penaltis ante Inglaterra el pasado verano. Guijarro explicó que el partido fue como se lo había imaginado: una final que, pese al desenlace, consideró que reflejó el nivel de la selección. Aun así, destacó el torneo que firmó con la Roja y valoró el reconocimiento que recibe en su rol, tanto por su capacidad para leer el juego como por la facilidad para el pase.
Guijarro también recordó que, tras su participación en la Eurocopa, se ausentó durante dos años de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas por principios. En ese periodo, se perdió el Mundial 2023 y la Nations posterior, y no regresó hasta que en junio de 2024 le confirmaron que el vestuario contaba con condiciones profesionales.
En la conversación, la centrocampista se refirió al elogio que recibe por parte de entrenadores y compañeras. Señaló que aprecia especialmente ese tipo de reconocimiento por el trabajo diario y por lo que se aprende en el entorno. En esa línea, explicó que, aunque desde fuera se valore más a menudo lo que ocurre cerca del gol, desde dentro se tiene en cuenta el peso de los detalles: la lectura táctica y también la comunicación dentro del campo.
Sobre el oficio de mediocentro, Guijarro definió la posición como el equilibrio entre ataque y defensa: “la que lo ve todo” y la que permanece atenta a todo. Afirmó que no se trata solo de atacar, sino de ayudar cuando suben las laterales o cuando las interiores y los extremos quedan descolgados. Para ella, esa mediocentro es la encargada de responsabilizarse de la conexión entre ambas fases del juego.
Con vistas a cumplir 28 años en mayo, la futbolista aseguró que se siente mejor cada temporada y que su ambición y la exigencia diaria de su entorno le ayudan a progresar. Indicó que su objetivo es poder ayudar siempre al equipo y que la forma de hacerlo pasa por autoexigirse desde la ambición.
También abordó el papel creciente de Vicky López y Clara Serrajordi, de 19 y 18 años respectivamente, que este curso han irrumpido con fuerza tanto en el Barça como en la selección. Guijarro aseguró que son con las que más habla y destacó su adaptación a partidos importantes. Remarcó que no juegan solo en una posición, sino que se mueven en varias, y expresó que cree que ambas “van a durar muchos años”.
Sobre cómo llegaron a la élite tan jóvenes, Guijarro sostuvo que existe un talento innato, pero vinculó su desarrollo a la mejora del fútbol femenino: más profesionalización, más fichas y un nivel de exigencia que obliga a adaptarse. Según su visión, esa exigencia a edades de 17 o 18 años hace que algunas personas se ajusten mejor que otras, y en el caso de ellas el talento se combina con esa capacidad de adaptación.
La mediocentro recordó su llegada al Barça con 17 años y su paso por Bachillerato en La Masia. Explicó que pasaba el día en la ciudad deportiva: entrenaba y después entraba a clase. Comentó además que no tenía coche, que era su primer año en Barcelona y que para ella fue importante poder completar Bachiller.
En relación con la experiencia formativa, Guijarro se refirió a un ejemplo similar al de Mariona. Mencionó que en la Euro 2025, Mariona contó que su primer sueldo en el Barça, 12.000 euros anuales, lo destinó a comprar un vehículo de segunda mano para que Alexia dejara de hacerle de taxista por Barcelona. Guijarro señaló que, en su caso, actuó de manera parecida: compró un Ford Fiesta en Mallorca y se lo trajo a Barcelona porque, al ir a la universidad [a cursar Fisioterapia], necesitaba independencia para organizar sus horarios.
Guijarro habló también sobre el aprendizaje futbolístico desde su familia. Recordó que aprendió a jugar al fútbol de su padre y que, con el tiempo, ha visto cómo se cumple la idea que comentó sobre que algún niño aprendería de su madre. Puso como ejemplo a Irene Paredes y su primer hijo, Mateo, y explicó que jugar con él simboliza el cambio social: ya no solo van al patio a jugar, sino que ahora van al campo a ver a su madre y juegan con ella.
Sobre el impacto del Barça en el fútbol femenino en España, Guijarro sostuvo que ser el primero en profesionalizar el equipo fue “una locura” en el sentido de lo ambicioso que resultaba. Recordó que se apostó pese a que se decía que no iban a llegar 90.000 personas a ver un Barça - Madrid, y pese a las dudas sobre resultados como ganar Champions. Atribuyó parte del cambio a los resultados y señaló que, desde entonces, han vivido muchos días especiales, con récords y con un equipo que pelea por los cuatro títulos, algo difícil que requiere también el empuje de otros clubes.
En cuanto a la evolución del torneo, Guijarro mencionó que en Inglaterra los equipos con masculino reciben una ayuda que permite aplicar ciertas reglas que hacen más profesional la Liga. Por eso, afirmó que se habla mucho de Inglaterra como proyecto. Añadió que en España se podría avanzar por el talento existente y que, aunque antes había menos fichas en el fútbol femenino, ahora hay muchas más. Insistió en que las niñas deben trabajar en las estructuras de los clubes: no solo en el campo, también tácticamente y en el gimnasio.
Guijarro también explicó su etapa con la selección. Reconoció que fue duro cortar su carrera en la selección y, además, fue duro no estar acompañada de más compañeras. Aun así, indicó que ahora el equipo está bien, con cuidados, muchos fisios, buena alimentación, buenos viajes y tiempo de descanso. Destacó que lo más difícil fue a nivel psicológico y que necesitó ayuda, algo que considera lo mejor que hizo porque ahora le sirve para otras facetas.
En relación con el cambio, señaló que no fue solo por un camino: “unas por un camino y otras por otro”. En su relato, todas fueron parte del cambio: alzaron la voz, dijeron algo y compartían el objetivo de llegar hasta aquí, queriendo pensar solo en fútbol.
Sobre si la terapia también ayuda en el campo, respondió que sin duda. Dijo que ya tenía ayuda psicológica, pero que no con un seguimiento tan continuo. Explicó que buscó una profesional externa para aportar otra visión y otras herramientas, porque el problema ya no era tanto de fútbol, sino de lo emocional. Añadió que continúa con la misma psicóloga y que le ha ayudado en aspectos futbolísticos y fuera del deporte.
Finalmente, Guijarro comparó los enfrentamientos con Inglaterra en diferentes torneos y etapas. Recordó que se midieron en la Euro 2022, en la final del Mundial 2023, en la Nations League 2025, en la lucha por el título de la Eurocopa 2025 y ahora en la fase de clasificación para el Mundial, y lo describió como un clásico de la década. Para ella, incluso si solo se trata de ese cruce, ya hay componentes para llamarlo clásico: dos selecciones que se conocen mucho, compiten por títulos y juegan partidos que gustan tanto por verlo como por jugarlo.
Guijarro concluyó expresando que hay ganas de ganar y de hacerlo bien, y que revisó la final de la Eurocopa. Indicó que esperaba un partido así, con ocasiones para ganar y con el desenlace que no llegó a buen término. Afirmó que lo difícil que tiene Inglaterra es su capacidad para competir incluso cuando el partido está cerca de perderse, como ocurrió en la Eurocopa, donde estuvo a punto de irse antes y aun así terminó ganándola.
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