Liga de Quito: el enfoque táctico de Gustavo Álvarez y el contraste con Tiago Nunes

Imagen gracias a: Primicias

Liga de Quito: el enfoque táctico de Gustavo Álvarez y el contraste con Tiago Nunes

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Desde la llegada de Gustavo Álvarez, Liga de Quito encadenó resultados positivos y mostró un cambio claro en su forma de controlar el juego y producir peligro. Estas son las claves tácticas que explican el buen rendimiento de los 'albos'.

Gustavo Álvarez asumió como director técnico de Liga de Quito, con Michael Estada como delantero y Tiago Nunes como exentrenador de LDU.

El relevo en el banquillo resultó determinante para que Liga de Quito superara la etapa de crisis que atravesaba y comenzara a elevar su desempeño. En apenas cinco partidos al mando, Gustavo Álvarez consiguió tres triunfos y, además, sumó un empate como visitante ante Mirassol en Copa Libertadores.

Aunque todavía hay aspectos por ajustar y el tiempo es necesario para consolidar y fortalecer su idea de juego, los resultados y las estadísticas sostienen que la salida de Tiago Nunes y el arribo de Álvarez fueron pasos necesarios para que la 'U' recuperara competitividad.

PRIMICIAS realizó una comparación entre los últimos cinco partidos de Tiago Nunes con Liga de Quito y los cinco primeros cotejos de Gustavo Álvarez en el banquillo. Las métricas utilizadas fueron: goles esperados (xG), posesión, remates (tiros totales), remates a puerta (tiros al arco), pases, pases en el último tercio, pases largos, toques en el área rival y centros.

Fase de creación: de un esquema fijo a una adaptación

En la construcción del juego y los movimientos a lo largo del campo, las cifras reflejan una diferencia marcada.

Con Tiago Nunes, Liga de Quito sostenía un esquema de funcionamiento más estable y poco variable. En ese tramo, el equipo promedió 54,8% de posesión, con un rango que osciló entre 44% y 66%.

Bajo Gustavo Álvarez, el control del balón se percibe más condicionado por el rival y las circunstancias. Ante IDV y Delfín, LDU dominó la posesión (70% y 74%), mientras que en el resto de encuentros se ubicó cerca del 50%. En el duelo ante Aucas, en cambio, cedió el balón (42%). Aun así, los resultados acompañaron el cambio de patrón, independientemente de los minutos con pelota.

En pases ofensivos y presencia en área rival, las estadísticas favorecen levemente a Álvarez. Se destaca la victoria ante Delfín, donde se registraron 51 toques y 401 pases.

El indicador que mejor resume el estilo “camaleónico” de Álvarez aparece en la forma de llegar por bandas: los centros al área. Contra Aucas y Mirassol, el recurso fue poco utilizado (10 y 15 intentos, respectivamente), mientras que frente a IDV y Delfín la cifra se incrementó de manera notable (37 y 45 intentos, respectivamente).

En conjunto, Liga de Quito gana flexibilidad con el nuevo director técnico, una cualidad que por ahora está rindiendo más que la rigidez del período anterior.

Fase de ataque: más eficacia y mayor expectativa de gol

La comparación también se nota en la zona de ataque y en la capacidad de finalizar las jugadas.

Con Tiago Nunes, la puntería fue limitada: el equipo acumuló 15 remates y apenas uno a puerta contra Universidad Católica; y, ante Macará, registró 11 remates con solo uno al arco. El patrón reflejaba frustración y dificultad para concretar.

Gustavo Álvarez, en contraste, ha reducido esa ansiedad. Aunque LDU dispara menos en promedio, la efectividad aumentó. Ante Delfín, generó 29 remates y nueve fueron a puerta; y contra Leones, de 10 tiros, seis fueron al arco.

La mejora también se observa en la expectativa de gol (xG). Con Nunes, el promedio fue de 1,32 y su punto más alto alcanzó 1,88. Con Álvarez, la media sube a 1,66 y el techo llegó a 2,99 contra Delfín.

Parte de este salto ofensivo se vincula con la inclusión de Michael Estrada en el rol titular. El delantero ecuatoriano no era del agrado de Nunes, pero Álvarez le dio la confianza y se volvió una referencia en los últimos partidos de la 'U'.

En conclusión, los primeros encuentros con Gustavo Álvarez muestran a un Liga de Quito más flexible —y hasta cierto punto más pragmático—, capaz de ajustarse según el rival y el contexto del partido.

Además, LDU dejó atrás una etapa en la que atacaba y remataba con frustración y sin orden para pasar a un equipo más letal y eficaz. Si estas tendencias se mantienen, Liga podría contar con las herramientas necesarias para cumplir sus objetivos del segundo semestre: una participación destacada en Copa Libertadores y el segundo puesto de la LigaPro.

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