La lesión de Roy Keane que marcó el camino de Erling Haaland hacia Inglaterra

Imagen gracias a: El País (América)

La lesión de Roy Keane que marcó el camino de Erling Haaland hacia Inglaterra

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La entrada que Roy Keane provocó a Alf-Inge Haaland alteró el destino del delantero noruego, nacido en Leeds, y ahora se cruza con Inglaterra en busca de un lugar en las semifinales del Mundial en el estadio Hard Rock de Miami.

Un lance del fútbol puede modificar por completo el rumbo de una vida. El episodio en el que Roy Keane se tomó la revancha con una brutal entrada sobre Alf-Inge Haaland fue determinante para que el cotizado delantero noruego, nacido en Leeds, no terminara siendo internacional con Inglaterra, país al que se enfrentará el viernes en el estadio Hard Rock de Miami por un puesto en las semifinales del Mundial.

El impulso llegó con los dos goles que dejaron sin opciones a la Brasil de Carlo Ancelotti, sumando siete tantos en total, la misma cifra que Harry Kane. Haaland hijo se ha convertido así en la gran amenaza para la selección en la que pudo jugar.

El origen de todo se remonta a 2001, cuando Keane rompió la rodilla de Alf-Inge Haaland en un Manchester United-City. Cuatro años antes, en un incidente fortuito mientras jugaba en el Leeds, Haaland padre había causado una lesión en la misma articulación al centrocampista irlandés. Keane sostuvo que nunca perdonó que Haaland le pidiera que se levantara y dejara de fingir. A partir de esa idea, su vendetta fue devastadora. En una autobiografía, Alf-Inge Haaland describió la agresión y remarcó que no sintió remordimiento: “Había esperado lo suficiente. Le di un buen golpe. La pelota estaba ahí (creo). ¡Toma eso, cabrón! Y no te atrevas a burlarte de mí por fingir lesiones. Incluso después en el vestuario no sentí remordimiento alguno. Mi actitud era: que se joda. La vida da muchas vueltas. Recibió su merecido. Me jodió y mi actitud es ojo por ojo”, relató la controvertida leyenda del United.

Con el paso del tiempo, Keane reconoció su rabia persistente hacia el padre de Haaland, aunque aseguró que no buscaba lesionarle. La consecuencia fue que los Haaland quedaron apartados del fútbol de alto nivel: Alf-Inge no pudo recuperarse a los 31 años por una lesión crónica en la rodilla. Por ese motivo, la familia regresó a Bryne, en Noruega, cuando Erling, el menor de un trío de dos chicos y una chica, apenas tenía tres años.

Al ser consultado por la posibilidad de haber jugado para los Pross, Erling afirmó: “Nunca se sabe qué hubiera pasado si mi padre hubiese jugado más tiempo en la Premier League. Quizás sería inglés, no lo sé. Pero soy noruego y estoy orgulloso de ello”.

La conexión de Haaland con Inglaterra siempre fue intensa. Es un seguidor del Leeds por el pasado de su padre en el club. Las gradas de Elland Road, tradicionalmente hostiles con los dos equipos de Mánchester, le rinden tributo por lo que dejó Alf-Inge Haaland. Además, los hinchas del Leeds recordaron que el hijo no celebró sus dos goles la primera vez que jugó allí como visitante con el City: solo saludó a Grealish con un choque de manos en alto por las dos asistencias del inglés. “Respeto mucho Leeds, donde nací. Mi padre y mi madre estaban en las gradas, toda la familia estaba en las gradas. Es algo especial. Cuando era pequeño tenía una camiseta del Leeds con el nombre de Eirik Bakke (también noruego) en la espalda”, explicó el delantero.

Tras la aparente frialdad vikinga, se perciben rasgos de humor ácido inglés. “Soy una fotocopiadora de hacer goles”, dijo en una entrevista postpartido tras marcar con el City uno de los 27 hat-tricks que ha logrado en su carrera. También influyen los veranos que pasó en Marbella desde niño, donde posee una mansión valorada en siete millones de euros.

Haaland no ha ocultado su deseo de jugar en España y, en particular, en el Real Madrid. “Todo el mundo sueña con jugar en el Real Madrid”, señaló su padre tras el doblete a Brasil. Esas declaraciones reactivaron la especulación sobre un posible fichaje por el club que preside Florentino Pérez. De acuerdo con lo que se contó, el contrato de Haaland con el City incluye una cláusula liberatoria que no llega a los 150 millones de euros.

En ese contexto, Enrique Riquelme, candidato a la presidencia del Real Madrid en las recientes elecciones, anunció el movimiento con una camiseta del club blanco con el nombre de Haaland, asegurando que el jugador jugaría en el Bernabéu si ganaba las elecciones. Haaland se reunió con Riquelme en Marbella y este impulsó públicamente el fichaje como elemento central de su campaña. La familia del futbolista lo negó, aunque sin la contundencia suficiente para apagar el órdago de Riquelme. La expectativa generada con Haaland terminó elevando la votación del socio madridista hasta un inesperado 35%.

Ahora, con su impacto en el Mundial, la familia de Haaland lo ha colocado nuevamente en la órbita del fichaje que anunció Florentino Pérez durante la campaña y que todavía no se ha concretado.

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