Ismael Saibari, el delantero de Marruecos nacido en España: rechazó a Bélgica y destaca ante Canadá en octavos

Imagen gracias a: El País (América)

Ismael Saibari, el delantero de Marruecos nacido en España: rechazó a Bélgica y destaca ante Canadá en octavos

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El fichaje del Bayern por 50 millones de euros sitúa a Ismael Saibari como una de las referencias de Marruecos, cuyo estilo y goles en el Mundial han llamado la atención. El atacante, que nació en España y siempre tuvo claro su destino con la selección marroquí, se enfrenta en octavos de final a la coanfitriona Canadá en el Houston Stadium.

Ismael Saibari, delantero que el Bayern acaba de incorporar por 50 millones de euros, se ha convertido en una pieza diferencial por su manera de jugar y por su impacto goleador con la selección africana. Marruecos disputará sus octavos de final frente a la coanfitriona Canadá en el Houston Stadium.

La proyección del futbolista también llegó hasta Lamine Yamal, quien, en una entrevista en la Cadena Cope, señaló a Vinicius y a Leo Messi como los que más le impresionaron durante el inicio del Mundial y después añadió a Ismael Saibari. El extremo español destacó su forma de jugar: “Me está pareciendo un jugador que juega muy bien al fútbol, que no solo está metiendo goles, que juega muy bien, que baja a recibir muy bien...”.

Saibari, que actúa como delantero y también puede hacerlo como extremo o mediapunta, ha generado comparaciones con Yamal por su trayectoria vital. Ambos proceden de familias inmigrantes que se trasladaron a Europa en busca de un futuro mejor, ambos son musulmanes y nacieron a principios de este siglo en barrios obreros de la periferia de Barcelona. El atacante de Marruecos pasó sus primeros años en Can Parellada de Terrassa, a 48 kilómetros en coche de Rocafonda, la zona donde creció Lamine Yamal.

Antes de su salto definitivo al Bayern, Saibari tuvo que superar obstáculos importantes. Un médico del Departamento de Salud de Cataluña le diagnosticó una malformación en los pies que lo obligó a usar un aparato ortopédico, con las extremidades giradas hacia dentro. Tras más de un año con el artilugio, comenzó a corregir la pisada y hasta que cumplió dos años no empezó a caminar con normalidad. El jugador explicó que los médicos llegaron a decir a sus padres que no podría caminar y que su madre rezó por él, mientras él solo buscaba llevar una vida normal.

En su etapa formativa, Saibari arrancó en el CD Can Parellada, club donde también se formaron Albert Luque o Vicky Losada. Sin embargo, la crisis económica dejó a su padre, Hassan, sin trabajo de albañil. La familia intentó reencauzar su situación con una tienda de alimentación en Terrassa, pero el plan no funcionó y acabaron marchándose a Bélgica con ayuda de una amiga de Fatima, la madre. Allí pasó por la cantera del Anderlecht hasta que el club lo descartó por considerarlo con tendencia al sobrepeso: “Me dijeron que estaba gordo”, recordó en años anteriores, calificando el momento como doloroso pese a que, en ese periodo, sentía que estaba jugando bien.

Tras aquel rechazo, el delantero terminó de pulirse en el Mechelen y el Genk. Su perfil se consolidó con una potencia extraordinaria, una técnica destacada y una visión de juego que le permite rendir en distintas posiciones de ataque, aunque con Mohamed Ouahbi comenzó a formarse especialmente como punta. En 2020, el PSV lo compró al Genk por 5,2 millones de euros, y dos años después Roberto Martínez, entonces entrenador de Bélgica, intentó convencerlo para que se uniera a la selección. Saibari declinó la propuesta y tampoco consideró defender la camiseta de España.

El futbolista insistió en que su elección siempre estuvo ligada a su origen: “Desde niño siempre he dicho que quería jugar para Marruecos porque mis padres son de allí. Siempre ha sido mi sueño y no he deseado otra cosa”.

Su trayectoria internacional tuvo un punto de inflexión al margen del Mundial de 2022, donde Marruecos alcanzó por primera vez las semifinales. Saibari no estuvo en Qatar 2022, pero sí fue una figura en la controvertida Copa de África que Marruecos perdió en Rabat el pasado enero ante Senegal. Allí disputó como titular los siete partidos del torneo. En la final dejó una imagen negativa al intentar repetidamente quitarles la toalla a los recogepelotas marroquíes para que no se secaran los guantes del portero Édouard Mendy durante el diluvio, mientras el guardameta suplente, Yehvann Diouf, trataba de impedirlo. Esa conducta le supuso una sanción de un partido.

Con Marruecos, Saibari también marcó un hito en el Mundial al convertirse en el primer africano en anotar en sus tres primeros partidos de la competición, logrando goles ante Brasil, Escocia y Haití. En los dieciseisavos, además, fue decisivo frente a Países Bajos al anotar el penalti que inclinó la tanda. Ahora, frente a Canadá, disputará sus primeros octavos de final en el Mundial con la camiseta de Marruecos, la única que siempre quiso defender. En su explicación sobre su elección nacional, el atacante resumió su postura: “Cuando eliges una selección nacional, tiene que ser una decisión que salga del corazón. No debería ser una decisión estratégica sobre dónde tendrás más oportunidades. Representas a todo un país, así que debes jugar con el corazón”.

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