Facundo Martínez, capitán de Universidad Católica, apunta a sumar otro trofeo en la Supercopa Ecuador 2026 ante Independiente del Valle

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Facundo Martínez, capitán de Universidad Católica, apunta a sumar otro trofeo en la Supercopa Ecuador 2026 ante Independiente del Valle

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Con 41 años y 16 temporadas en Universidad Católica, Facundo Martínez analiza la final de la Supercopa Ecuador 2026 ante Independiente del Valle. El histórico capitán repasa la evolución del club, el impulso que significó ganar la Copa Ecuador de 2025 y el objetivo de conseguir una nueva corona nacional.

Facundo Martínez, capitán de Universidad Católica, conversó con PRIMICIAS tras el entrenamiento del jueves 7 de mayo de 2026 en el complejo de La Armenia.

Martínez tiene 41 años y lleva 16 temporadas en Universidad Católica. Es capitán y una figura representativa del equipo. Tras haber levantado la Copa Ecuador de 2025, ahora busca con el 'Trencito' una nueva alegría: la conquista de la Supercopa Ecuador 2026 en la final ante Independiente del Valle.

El capitán señaló que ha sido testigo de los cambios en el plantel 'cammarata'. Destacó el crecimiento de futbolistas jóvenes, como el subcapitán Emiliano Clavijo, a quien conoce desde que era adolescente. Según Martínez, los nuevos integrantes se hacen notar dentro del camerino, donde conviven y se expresan con naturalidad.

Durante la charla, Martínez también mencionó su rutina y hábitos que le han permitido sostener su carrera. Después de la práctica pasó por el gimnasio para fortalecer los músculos, una costumbre que considera clave para prolongar su rendimiento. En su bolso lleva un mate, un termo y cromos del álbum Panini. Con humor, comentó que mantiene un corte juvenil, aunque bromeó con que “está viejo”.

Sobre el proceso del club, Martínez habló del propósito de Universidad Católica y del deseo de sumar más gloria a las vitrinas del equipo que, dijo, le dio todo en su trayectoria deportiva.

Al repasar su etapa, el capitán explicó que cuando llegó, el club alternaba Primera División con Serie B. Luego, aseguró, se consolidó en Primera, se volvió competitivo y el objetivo pasó por pelearle el lugar a los grandes del fútbol ecuatoriano. En lo institucional, remarcó que la dirigencia impulsó trabajo relevante: crecimiento en infraestructura, expansión de las divisiones formativas y avances en fútbol femenino, aunque sostuvo que todavía queda camino por recorrer.

Consultado por el momento en que sintió que el equipo empezó a estabilizarse, Martínez indicó que fue cuando lograron mantenerse en Primera. Consideró importante el hecho de que el club fue encontrando una identidad de juego, primero con Jorge Célico y después con Santiago 'Sachi' Escobar. En ese marco, señaló que los jugadores que llegaban dejaban de ver a Universidad Católica como un trampolín y comenzaban a considerarla una institución seria que cumple con los pagos y potencia sus cualidades.

En cuanto a lo que representó ganar la Copa Ecuador, Martínez lo describió como “la frutilla al postre” tras años de búsqueda. Señaló que era un reclamo de la gente y del periodismo, y que funcionó como un impulso para el club, aunque remarcó que ahora el objetivo es ir por más. En esa línea, mencionó que el equipo tiene la Supercopa, la Copa Ecuador de nuevo y que además es animador en la LigaPro.

Respecto al manejo del grupo ante la posibilidad de levantar otro título, Martínez afirmó que lo conversan como equipo cada semana. Para él, jugar una final de campeón de campeones es algo muy significativo para el club y para las carreras individuales de los jugadores. También resaltó el atractivo del cruce ante Independiente del Valle y la idea de protagonizar un espectáculo.

Sobre por qué los partidos U. Católica vs. IDV suelen ser encuentros con muchos goles, Martínez sostuvo que, desde que pudieron mantenerse en Primera, los duelos contra Independiente del Valle fueron intensos, atractivos y con abundancia de ocasiones. A su juicio, la razón es que se enfrentan dos instituciones con identidades de juego definidas y con conceptos claros para buscar el arco contrario, lo que deriva en partidos abiertos y vistosos para los aficionados.

Una de las claves, según el capitán, ha sido la formación de juveniles. Martínez afirmó que Universidad Católica tiene un proyecto integral que prepara académicamente y para la vida, además de fomentar un sentido de pertenencia. Dijo que el chico quiere llegar a Primera y jugar torneos internacionales, y que él aprende mucho de esos procesos. También señaló que el fútbol cambió: antes quien subía era más callado y tímido, mientras que hoy se relacionan más y eso le parece positivo. A pesar de la diferencia de edad, dijo que se llevan muy bien.

En relación con jugadores como Emiliano Clavijo, Martínez explicó que es un amigo y que lo conoce desde pequeño. Agregó que a él y a otros chicos también los conoce desde que están en la Sub 13 y le alegra ver cómo han crecido. Además, dijo que le reconforta observar el progreso del club: un camerino nuevo, un gimnasio nuevo para el fútbol femenino y las menores, y aseguró que disfruta el orgullo por el presente.

Sobre cómo consolidó una carrera tan larga, Martínez afirmó que presta mucha atención a la nutrición, el descanso y el “entrenamiento invisible”. Indicó que busca evitar lesiones, comer en los horarios establecidos y, además, desconectarse del celular y de la TV a cierta hora de la noche para no afectar el descanso. Añadió que, si quiere competir con chicos que le llevan 20 años de diferencia, debe estar con todos los sentidos a pleno.

Cuando se le preguntó si se ve como entrenador del equipo en el futuro, Martínez respondió que le gusta todo lo relacionado con el fútbol y la dirección técnica, para la que ya tiene carnet de entrenador. Dijo que disfruta acompañar al jugador, que se prepara para el futuro, pero que disfruta el presente y quiere seguir muy ligado al fútbol.

Finalmente, al imaginarse a Facundo Martínez cuando ingresó el primer día a Universidad Católica, el capitán señaló que le diría que siga sus convicciones y los valores que le enseñaron en la casa, y que deje la vida por este club. Afirmó que no se arrepiente de nada y que el camino es “bravísimo”, con muchos escollos, pero que vale la pena ser futbolista y representar a la institución.

Sobre la posibilidad de ver a Universidad Católica con dos estrellas, Martínez dijo que incluso se imagina con más. Explicó que les costó mucho todo y que ahora quieren ir por más, y expresó su ilusión de que a final de año pueda haber dos o tres estrellas más.

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