España suma la plata en la rutina acrobática del Europeo de natación artística, a 2,5 puntos del oro

Imagen gracias a: El País (América)

España suma la plata en la rutina acrobática del Europeo de natación artística, a 2,5 puntos del oro

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El equipo nacional cerró el Europeo con una actuación destacada en la rutina acrobática, firmando un ejercicio de impresión artística que quedó a menos de tres puntos del primer puesto, conquistado por el bloque de atletas neutrales.

Rosalía sonaba en el aire cuando España certificó su octava medalla en un Europeo de natación artística que quedará marcado en su historia reciente. La selección, liderada por Andrea Fuentes, se quedó con la plata en la rutina acrobática tras una actuación brillante, con “Berghain” como banda sonora, en un campeonato donde el equipo volvió a mostrar que, aunque el oro se le escape casi siempre por el mismo motivo, hay pocos conjuntos en Europa capaces de competirle de tú a tú a Rusia.

El balance final del equipo español en el torneo fue de un oro, cinco platas y dos bronces, sumando ocho medallas en total. Así, España se coloca como el segundo equipo más prolífico de su historia reciente en esta disciplina. En casi todas las pruebas, compite con Rusia en impresión artística manteniendo un diferencial que se repite: la dificultad que aporta la selección rusa, que continúa participando bajo bandera neutral y marcando el techo del continente.

En la acrobática, España alcanzó un nivel de impresión artística que no se había visto en esta prueba. Con Víctor Cano al frente de la coreografía bajo el paraguas de Fuentes, el equipo formado por Lilou Lluís, Meritxell Ferré y Sara Saldaña realizó sus acrobacias aéreas para terminar a solo 2,5 puntos del oro. Esta plata también supuso la despedida de Paula Ramírez, que cerró su etapa en grandes citas continentales con una medalla.

El resto del campeonato siguió la misma línea de resultados para España en París, con Iris Tió como uno de los principales ejes del equipo. En el primer día de finales, Tió conquistó dos platas: en el dúo mixto con Dennis González y en el dúo libre femenino junto a Lilou Lluís. Dos días más tarde llegaron los solos libres, donde España volvió a subir al podio en dos ocasiones: bronce para Tió, en una rutina inspirada en la actuación de Céline Dion en la Torre Eiffel, y bronce también para Jordi Cáceres en el solo masculino.

Esa misma tarde, el equipo libre volvió a estar muy cerca del oro con una coreografía que las propias nadadoras describieron como “una locura”, y que finalmente se tradujo en una nueva plata. Además, el trabajo del equipo técnico tuvo un papel decisivo con “HOPE”, una rutina en la que Fuentes buscó ir “a contracorriente” mediante menos apnea y más trabajo en superficie. Este planteamiento se reflejó en la sexta medalla del campeonato.

El punto más alto llegó el 4 de agosto, cuando Tió se convirtió en la primera española campeona de Europa en solo técnico, con “Mio Cristo Piange Diamanti” de Rosalía.

Fuentes valoró el Europeo con “sentimientos divididos”: satisfacción por el nivel mostrado y una parte de rabia por no haber cerrado el oro en algunas pruebas. La entrenadora explicó que el campeonato era, para el equipo, un examen exigente y remarcó que España se ha acercado a Rusia en los elementos técnicos como nunca. Aun así, señaló que la diferencia continúa en la dificultad, vinculada a la capacidad de apnea de las nadadoras. En ese terreno, el año se planteó como “investigación y desarrollo”, con el objetivo de reunir datos científicos para elevar el nivel sin comprometer la seguridad.

Con ocho medallas y un solo oro, España queda como segunda potencia europea, a un escalón de Rusia. En ese puesto conviven veteranas con peso y nombres que empiezan a despuntar con fuerza, como Lilou Lluís o Txell Ferré. Fuentes señaló el dúo como la gran lección del campeonato, precisamente la prueba en la que más confiaba para pelear por el oro, y adelantó que la próxima temporada buscarán cómo vencer a Rusia en la prueba de equipos, la única en la que España no ha logrado ganar un asalto directo en este Europeo.

Dos años separan al equipo de Los Ángeles 2028. El reto para Fuentes es claro: transformar estas platas en oros mientras Rusia siga marcando el techo del circuito. España se marcha del Europeo con la certeza de que la generación de relevo está preparada para disputar el peldaño más alto, habiendo incluso igualado y en ocasiones superado a las rusas en el terreno artístico, una seña de identidad que mantiene desde hace varios ciclos olímpicos.

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