El Arsenal conquista la Premier League tras 22 años y un tropiezo del Manchester City

Imagen gracias a: El País (América)

El Arsenal conquista la Premier League tras 22 años y un tropiezo del Manchester City

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El empate 1-1 del Manchester City en Bournemouth terminó por entregar el título al Arsenal, dirigido por Mikel Arteta, que celebra su decimocuarta liga inglesa tras una reconstrucción iniciada en Navidad de 2019.

El Arsenal se proclamó campeón de la Premier League después de 22 años de espera. En ese tiempo, el club llegó a perder su condición de equipo Champions, mientras se apagaba la estrella de Arsène Wenger. El proceso de transición con Unai Emery no terminó de encajar: ni el técnico ni el entorno se sintieron cómodos, y el proyecto acabó quedando en manos de la determinación de Mikel Arteta.

Arteta regresó al Arsenal en diciembre de 2019, cuando apenas acumulaba experiencia en los banquillos como asistente de Pep Guardiola en el Manchester City. Con el paso de las temporadas, el equipo consolidó su camino tras tres subcampeonatos consecutivos, hasta que el campeonato se resolvió en el tropiezo del Manchester City en su visita a Bournemouth (1-1).

El encuentro en Bournemouth dejó un golpe final en la prolongación: Haaland anotó y provocó una incertidumbre decisiva. El gol de Kroupi había abierto el partido a favor de los locales y, aunque el Bournemouth creció con su estilo atrevido y vertical, el City mantuvo la amenaza hasta el desenlace.

La conquista del Arsenal llegó sustentada por una excelente temporada, que se rubricó en un campo especialmente complicado. Al Bournemouth solo le habían derrotado en la liga el Everton y el propio Arsenal. Andoni Iraola construyó un “milagro” deportivo con un equipo sin heráldica, que pisó por primera vez la máxima categoría del fútbol inglés hace once años. En junio de 2023 incorporaron a Iraola en un movimiento que pudo parecer inesperado, aunque se ajustaba a la forma de operar del club: compra bien y vende mejor. Ahora, Iraola se marcha del equipo, con apariencia de destino en el Crystal Palace, tras dejarlo en Europa.

El final también tuvo un matiz simbólico para el mundo del fútbol inglés: Iraola y Arteta, ambos nacidos en la quinta de 1982, se criaron juntos en un campo de fútbol, en las filas del Antiguoko donostiarra. Además, junto a Guardiola, fueron nominados por la Premier junto a Keith Andrews (Brentford), Michael Carrick (Manchester United) y Regis Le Bris (Sunderland) para alzar el galardón como mejor entrenador del curso.

En Bournemouth, la decisión del campeonato llegó en medio de rumores sobre un posible adiós de Guardiola. En el partido, el técnico mostró un City con un tono mustio, intercambiando confidencias con su asistente Pepijn Lijnders, quien fue segundo de Jürgen Klopp. El equipo funcionó como reflejo de esa etapa, pero también mantuvo competitividad en un contexto de fin de ciclo: el City apretó al Arsenal como solo lo hace un campeón.

El Manchester City amenazó desde el inicio con una conexión entre Haaland y Semenyo que acabó en un gol anulado por fuera de juego. Desde ahí, el Bournemouth tomó impulso y respondió con el gol de Evanilson para abrir el catálogo ofensivo local. Más tarde, Kroupi, una incorporación por la que el Bournemouth pagó 13 millones de euros al Lorient bretón, acertó con un golazo que terminó siendo determinante.

La anotación de Kroupi devolvió el impulso al Bournemouth y, a la vez, le quitó aire al City en el epílogo de la primera parte. Tras el descanso, el City insistió con opciones. Haaland dejó a O’Reilly frente al meta Petrovic, pero el disparo no terminó en gol y el resultado no cambió. Guardiola reaccionó con cambios: llamó a Savinho, Foden y Cherki, y más tarde a Marmoush, para poblar el campo de futbolistas con vocación atacante.

El City se jugó el tramo final en busca de la sentencia, permitiendo alternativas al rival. El Bournemouth tuvo dos oportunidades en las botas de Brooks: la segunda acabó en el palo, abriendo una última ilusión para el City. Faltando dos minutos para el final del tiempo añadido, Haaland resolvió un batiburrillo en el área de Petrovic para abrir una ventana al vuelco.

En la recta final, Savinho protagonizó una galopada que terminó en un pase al área. Desde ahí, Cherki y Rodri se enredaron en el remate, pero el Bournemouth no logró rescatar los dos puntos que se le escaparon sin merecerlo. De haberlo conseguido, el equipo habría tenido opciones reales de terminar quinto y entrar en Champions la campaña venidera, aunque, casi con seguridad, ese puesto correspondería al Liverpool.

Mientras tanto, la celebración del Arsenal se trasladó a Londres, donde los aficionados festejaron el empate del Manchester City que les dio la Premier a los 'gunners'. El club, que llevaba demasiado tiempo sin ser el mejor equipo de la liga, encontró continuidad con el mítico equipo de los Invencibles, último campeón gunner en 2004. Con este título, Arteta y el Arsenal ponen fin a una espera de 22 años para volver a dominar en la Premier.

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