Ecuador busca su momento más épico en el Estadio Azteca ante México

Imagen gracias a: Primicias

Ecuador busca su momento más épico en el Estadio Azteca ante México

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Tras la experiencia vivida en Filadelfia, Kansas y Nueva Jersey, Ecuador afronta por primera vez una prueba con el peso de la mística del Estadio Azteca. Gonzalo Plata recordó su mensaje al llegar al torneo y Sebastián Beccacece confía en que la Tri puede hacer claudicar a un México invicto.

DESDE CIUDAD DE MÉXICO. Gonzalo Plata, al ingresar al estadio MetLife, el recinto que albergará la gran final del Mundial 2026, retomó el mensaje que había lanzado al incorporarse al torneo: “Traigan mucha ropa, que nos vamos a quedar hasta el último día”.

Esa frase se convirtió en un lema para la Tri y ahora vuelve a aparecer con fuerza mientras el equipo prepara su próxima estación de su idilio: México. Ecuador se medirá con el rival de los dieciseisavos de final este martes 30 de junio en el Estadio Azteca, un escenario que acumula la mayor mística en la historia de las Copas del Mundo.

La exigencia para Ecuador es alta. En el MetLife, el equipo doblegó a Alemania y alteró el rumbo de la historia; ahora el desafío es distinto: intentar imponer su ritmo en el territorio de uno de los anfitriones del certamen, México.

Pisar el césped del Azteca, rebautizado formalmente como Estadio Ciudad de México bajo la nomenclatura de la FIFA, se presenta como un paso sobre un lugar con valor simbólico. Allí se ha visto la histórica gracia de Pelé en 1970 y la consagración de Diego Armando Maradona en 1986, cuando ambos levantaron la Copa de la Vida bajo el sol de Santa Úrsula, con apenas dieciséis años de separación entre la gloria brasileña y la consagración argentina.

El Azteca también guarda una marca estadística: el partido de fase de grupos donde los locales vencieron 3-0 a Chequia fue el encuentro número 22 en la historia mundialista del coloso mexicano. Ningún otro estadio en el mundo ha acumulado una cifra comparable.

De cara a este torneo, el Azteca sumará 24 batallas, incluyendo el cruce de este martes entre la Tri norteamericana y la Tri sudamericana. También se contempla el enfrentamiento de octavos de final del domingo 5 de julio, en el que el vencedor del Inglaterra-Congo buscará seguir avanzando.

Con capacidad para 87.000 espectadores, Ecuador tendrá su primer contacto con la hostilidad que suele acompañar al escenario. Luego de las jornadas vividas en Filadelfia, Kansas y Nueva Jersey, donde la marea tricolor tiñó las gradas y marcó el tono de la fiesta, el Azteca aparece como un lugar que promete un monólogo verde desde las tribunas. La gran pregunta es si ese empuje logrará trasladarse al césped.

“No somos menos que nadie”, afirmó Sebastián Beccacece, un estratega que se mostró renovado después del cuerpo a cuerpo contra los germanos. Beccacece sostiene que Ecuador cuenta con argumentos para complicar a un México que llega invicto, con valla invicta y puntaje perfecto tras superar a Sudáfrica y Chequia en la capital, y a Corea del Sur en Guadalajara.

Aun así, figuras como Pacho o Hincapié, formadas en la exigencia de la élite europea, no parecen ver el tamaño del estadio como un obstáculo. Con experiencia en mil batallas, observan el escenario con ambición, con la convicción de que los templos sagrados existen, precisamente, para ser conquistados.

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