Diomande pasa de la amenaza de un año sin jugar en Leipzig a firmar su gran explosión con el Real Madrid antes del clásico

Imagen gracias a: El País (América)

Diomande pasa de la amenaza de un año sin jugar en Leipzig a firmar su gran explosión con el Real Madrid antes del clásico

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Tras negociaciones tensas por el fichaje más caro de la historia del Real Madrid, Yan Diomande respondió en el partido ante RB Leipzig con una asistencia y un gol determinantes. Su irrupción llega justo cuando Vinicius no estará disponible para el clásico.

El Real Madrid-RB Leipzig del miércoles dejó un momento clave en la adaptación de Yan Diomande. Tras la sustitución de Vinicius, que el Bernabéu despidió con una pitada, Mourinho dio entrada al atacante, recibido con la ilusión propia de las nuevas incorporaciones. Diomande no necesitó tiempo para marcar diferencias: su participación culminó en una asistencia y en el cuarto gol del partido, una volea deslumbrante que cerró su impacto en la victoria 4-1. El brasileño no podrá estar en el clásico por sanción.

La llegada del costamarfileño a la élite ha sido un recorrido llamativo. En los últimos años pasó de rechazos en academias de EE UU y en clubes europeos a convertirse en una pieza relevante en el Leipzig, primero con un paso por el Leganés, equipo al que el club alemán le compró por 20 millones de euros cuando contaba con 18 años. Ya en su etapa previa, Diomande se destacó con números que lo colocaron entre los futbolistas de su edad en las cinco grandes ligas europeas, con 3,8 regates por partido y 0,68 contribuciones al gol (tantos y asistencias).

El interés por su fichaje se extendió pronto: Liverpool y PSG se movieron para convencerle y, al mismo tiempo, para intentar que el Leipzig aceptara la operación. Sin embargo, ambos se retiraron por el precio que pedía el club alemán. El Leipzig consideraba que no tenía necesidad de desprenderse de otro de sus jóvenes talentos, como ocurrió en su día con Olmo y Gvardiol, y además había dejado de incluir cláusulas de rescisión en sus contratos meses antes. Esa situación permitía solicitar cifras por encima de los 100 millones de euros sin el temor a un desenlace inmediato de la negociación.

Con el Liverpool y el PSG fuera de la puja, el Madrid entró en escena tras el notable Mundial con Costa de Marfil. El club veía en Diomande una amenaza por la banda derecha y, a la vez, una forma de cubrirse ante una posible salida de Vinicius, que tanteaba una marcha al Arsenal a menos de un año de la finalización de su contrato. El Leipzig rechazó prácticamente de inmediato una primera oferta cercana a los 70 millones de euros y también las siguientes, con incrementos de cinco en cinco, lo que derivó en un estancamiento de las conversaciones.

En ese punto apareció la presión desde Roc Nation, la agencia con la que Diomande comenzó a trabajar en febrero. Se intentó empujar al Leipzig hacia una aceptación por un precio muy inferior al que esperaban, planteando incluso una posible rebeldía, vinculada a que el futbolista no se incorporó a la pretemporada en Austria. El Leipzig respondió que no pretendía vender y que las acciones de presión exponían al jugador a la opción de pasar una temporada en la grada. Con ese escenario, el Madrid aceleró y terminó moviéndose por encima de los 100 millones, hasta cerrar el trato en 125 millones de euros más 15 en variables.

Florentino Pérez anunció oficialmente la contratación el 6 de agosto, poco más de dos semanas antes del primer partido de Liga. Desde el inicio, Mourinho tuvo que gestionar los tiempos y las expectativas del club. Con Diomande, el portugués fue administrando minutos: en los cinco primeros encuentros le dio una media de 23 minutos, con un perfil todavía tímido, que se traducía en solo tres regates por cada 90. En los tres siguientes, la media subió a 70 minutos y ya llegó una asistencia. La fase de despegue llegó en los últimos cuatro partidos, donde el atacante acumuló tres titularidades, intentó siete regates por cada 90, sumó tres asistencias y tres goles. El último de esos goles fue precisamente la volea que lo enfrentó al Leipzig, a cuatro días del clásico.

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