
Imagen gracias a: El País (América)
Tessy Ebosele: “En España he notado más solidaridad que racismo”
La saltadora vasca, hija de padres nigerianos y nacida en Marruecos, habló sobre el impacto de la presión en redes sociales y sobre su experiencia con el racismo y las muestras de apoyo.
Tessy Ebosele, atleta vasca de padres nigerianos, nació en Marruecos hace 24 años debido a azares migratorios. De bebé cruzó el Estrecho en patera junto a su madre. Con el tiempo, se convirtió en una de las referencias del deporte español hasta que una lesión en el tendón de Aquiles le obligó a detenerse. Aunque pensó que era el final, se recuperó con éxito y, en el año de su regreso, alcanzó su mejor marca en salto de longitud, 6,86, lo que elevó las expectativas de cara a los Europeos de Birmingham.
En esa cita, la atleta no logró su mejor versión: pasó la noche anterior en vela y acabó saltando por debajo de sus posibilidades. Sus reflexiones posteriores sobre la presión dañina que generan las redes sociales sobre los deportistas se viralizaron. Recién llegada de un viaje por Albania, Ebosele abordó estos temas en una terraza del centro de Vitoria.
En la conversación, explicó que de pequeña quería ser Nelson Mandela. Señaló que tuvo una etapa “reivindicativa” y “antisistema”, marcada por el deseo de mejorar las situaciones que veía a su alrededor, aunque indicó que ahora está más centrada en el deporte. También expresó que, al pensar en su futuro, su objetivo es ser feliz: afirmó que para lograrlo ayuda que el entorno y el mundo estén bien, y que si puede transmitir felicidad y contribuir a que otras personas estén mejor, mejor.
Sobre los Europeos de Birmingham, reconoció que se anticipó emocionalmente: dijo que es nerviosa y que la noche previa los nervios la superaron, pasando en vela y dándole vueltas a todo. Admitió que no podía dejar de pensar en lo que ocurriría si no cumplía con las expectativas tras la temporada realizada, y afirmó que el mensaje que quería trasladar era para fomentar la empatía.
Cuando se le preguntó si las redes sociales son peores que las lesiones, Ebosele sostuvo que no lo cree. Explicó que de las redes sociales se puede llegar a evadir, aunque en su generación puede costar más por haber crecido con ellas. Añadió que este verano decidió priorizar su salud mental en su tiempo libre y prestarles menos atención, pero recordó que una lesión queda grabada y funciona como un recordatorio constante.
Sobre por qué la presión en Birmingham resultó más difícil que en otros momentos, afirmó que tuvo más conciencia de lo que se comentaba en redes. Contó que venía de una lesión fuerte que hacía complejo volver: comenzó la temporada sin la certeza de recuperar su nivel, con dudas y miedos, y dijo que lo pasó mal. A medida que empezó a competir y a obtener buenos resultados, notó que la exigencia crecía, y que la frustración de no lograr una marca es muy grande. En ese sentido, subrayó que es distinto creer en una persona a imponer una expectativa sobre ella: aseguró que está bien exigir el esfuerzo, pero no el resultado. Tras años difíciles por la lesión, dijo que quería disfrutar del atletismo, aunque sentía que una voz externa que pedía “más” le impedía hacerlo, y concluyó que cada cosa tiene su tiempo.
Respecto a que se hable de ella como futuro del atletismo español, indicó que no es tanto que le guste o no le guste el discurso, sino que considera que puede generar presión. Señaló que desde pequeña sintió que había muchas expectativas sobre ella y que, a su juicio, esa presión puede provocar una relación “tóxica” con el deporte y un nivel de autoexigencia perjudicial.
Sobre el uso de redes sociales, Ebosele dijo que no hay que satanizarlas: afirmó que tienen muchísimas cosas positivas y que pueden conectar con miles o millones de personas. Comentó que mucha gente entendió su mensaje y le envió comentarios positivos, y que no las ha eliminado porque lleva toda la vida usándolas. Aseguró que ha aprendido a ignorar los comentarios negativos, pues muchas veces ni siquiera tendrían que ver con ella. También reconoció que a algunas personas les resulta más fácil proyectar odio en alguien que no conocen, aunque destacó que ha habido críticas lícitas y respetuosas que no le molestan. Añadió que hay espacio para la crítica, siempre que sea constructiva y no destructiva.
En relación con su condición de mujer y su piel negra, dijo que es posible que reciba ataques por ese motivo. Afirmó que es consciente de que, aunque hay muchas personas que no odian por el color de piel, también existen otras que sí. Aun así, aseguró que intenta no prestarles demasiada atención y remarcó que ella es igual de española que quienes comentaban en los vídeos.
Sobre la cantidad de racismo vivido en España, señaló que hoy tiene un círculo relativamente pequeño y racializado, en el que se relaciona con personas que la protegen y a las que ella protege, de distintas partes del mundo. Indicó que no sufre ataques directos. No obstante, afirmó que no se puede negar que el racismo sigue latente en la sociedad, no solo en España sino a nivel global, y recordó que existe un pasado colonial que se va soltando poco a poco, pero que aún quedan barreras por superar. Explicó que de pequeña recibía más ataques porque los niños tienen menos filtro y ella no contaba con herramientas suficientes para defenderse. Dijo que le alegra que haya más figuras públicas racializadas para que las futuras generaciones tengan referentes con los que identificarse. Para ella, consideró poco lógico odiar a una persona solo por el color de piel, ya que todos son personas: señaló que todos ríen, lloran y comen, y que son iguales.
Cuando se le preguntó por la solidaridad recibida, respondió que ha sido mucha. Y al comparar, afirmó que es más solidaridad que racismo: dijo que ha aprendido a despersonalizarse un poco frente a los discursos externos y que, si alguien la odia por su color de piel u origen étnico, lo ignora porque no tiene base, lógica ni interés.
En cuanto a si los ataques racistas la hacen dudar de su sentido de pertenencia a España, indicó que son ataques que hacen daño porque nunca será suficiente lo que logre, ya que siempre habrá gente que la diferencie por algo que ella no ha controlado. Añadió que al ser una persona racializada tiene más conciencia de esa situación. Explicó que a veces está en un grupo de personas que se perciben como estereotípicamente españolas y puede sentirse más insegura sobre cómo la verán.
Sobre la posibilidad de competir con los países de origen de la familia, mencionó el caso de Iñaki Williams en la selección de Ghana y señaló que ella tiene claro que no solo es española, sino también gasteiztarra. Manifestó que deberían alejarse del término nacionalidad y recordó que los países son solo líneas: representar a uno u otro no cambia que todos son personas que buscan lo mejor. Añadió que entiende que un chaval o una chavala que haya sufrido muchos ataques racistas o que no haya llegado a sentirse parte de la identidad cultural de España puede decidir representar al país de origen de sus padres porque se siente más identificado, aunque precisó que no es su caso.
También se refirió a su identificación con las personas que han entrado en Ceuta. Contó que hace unos días estuvo en Zaragoza en una zona donde se pueden cargar libremente los teléfonos y encontró a muchas personas de origen magrebí que parecían haber llegado recientemente. Dijo que al principio pensó que debía vigilar la mochila por si pasaba algo, y que después, al pasar el tiempo, se olvidó de una cosa y alguien se acercó a ayudarle de forma muy amable. Afirmó que le entristecieron los discursos de odio que se estaban enviando con esa situación y recordó que se trata de personas que solo buscan vivir mejor. Añadió que es una pena que se deshumanice tanto. Indicó que entiende que es una situación compleja y que no pretende decir que deban abrirse las puertas sin control para que entre todo el mundo, pero sí cree que hay que entender qué hay detrás: personas que sufren, que son usadas y criminalizadas sin haber hecho nada. Concluyó: no hay que fomentar discursos de odio.
Finalmente, al preguntarle por la situación que estuvo detrás de la salida de su madre de Nigeria, Ebosele respondió que fue buscar un futuro mejor. Explicó que Nigeria es un país “magnífico”, pero que la vida allí es mucho más compleja y que encontrar un futuro digno es más difícil que aquí. Señaló que la suerte es que en España hay garantías que no se viven en otros lugares. Aludiendo a lo ocurrido en Ceuta, pidió recordar a la gente la suerte que tiene: dijo que recuerda cada día que es una afortunada por poder vivir en el país en el que vive, dedicarse a lo que más le gusta y tener a gente detrás que la anima y la apoya.
Si quieres más información visita Poder en los Medios

Conmebol saluda la llegada de Marcelo Gallardo como entrenador de Ecuador
14 septAntonelli gana la primera carrera del circuito de Madring y Verstappen completa el podio
13 sept
La vida de Alfonso Lamberti y el fútbol como memoria: el origen del estadio Simonetta Lamberti
14 sept
El verano que cambia todo
14 sept
Mourinho y la reflexión tras 13 años de altibajos
14 septMarcelo Gallardo y el cambio de estilo que podría transformar a la Selección de Ecuador
14 sept
El verano que cambia todo
14 septMarcelo Gallardo, el entrenador de Ecuador apodado “Muñeco”: el origen del apodo
14 sept
Barcelona SC igualó 1-1 con Delfín SC y mantiene su lugar: así queda la Liga Ecuabet tras la fecha 30
14 sept
