Noruega deslumbró en el Mundial 2026 con su hinchada vikinga y un Haaland decisivo

Imagen gracias a: Primicias

Noruega deslumbró en el Mundial 2026 con su hinchada vikinga y un Haaland decisivo

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Aunque Noruega quedó eliminada en cuartos de final tras caer ante Inglaterra (1-2), la selección nórdica dejó una huella duradera: su carisma, la colorida afición y la cercanía de Erling Haaland marcaron una travesía inolvidable en el Mundial 2026.

Erling Haaland, durante un partido de Noruega en el Mundial, el 5 de julio de 2026.

Erling Haaland, delantero del Manchester City, habló públicamente tras la eliminación de Noruega en una prórroga en Miami, destacando el impacto que el equipo generó: “La forma en que ha estado Noruega, cómo hemos puesto a Noruega en el mapa, es quizás lo que más me conmueve”.

En su cuarta participación mundialista, Noruega logró por primera vez llegar a cuartos de final. Lo hizo después de no haber estado presente desde Francia 1998, y tras eliminar en octavos de final a Brasil. En el torneo, además, fue uno de los equipos que más goles festejó, aunque el sueño terminó en cuartos cuando cayó ante Inglaterra por 1-2.

Más allá de los resultados, el recorrido noruego se recordó por todo lo que rodeó al equipo: una identidad muy marcada en las gradas y la conexión especial que Haaland mostró fuera del césped.

El remo vikingo que unió a la afición

La iconografía vikinga acompañó a Noruega desde el inicio del Mundial. Sus seguidores se presentaron con cascos con cuernos, una licencia histórica que los expertos suelen perdonar, y con el popular festejo del “remo vikingo”.

La celebración consistió en largas bancadas humanas que representaban el avance de un “drakkar” vikingo. Los hinchas simulaban remar al unísono al grito de “Ro” (remar, en noruego), siguiendo el ritmo de un tambor. La idea había sido inventada por el club oficial de aficionados de Noruega apenas un año antes, y se extendió durante el Mundial a medida que la selección sumaba victorias.

Con el avance del torneo, la afición terminó influyendo directamente en el campo: los jugadores adoptaron la celebración para festejar cada triunfo junto a su gente.

La repercusión también se reflejó en encuentros masivos previos a los partidos en lugares icónicos de Estados Unidos, como Times Square en Nueva York y Miami Beach. Allí, miles de hinchas noruegos y también aficionados extranjeros se reunieron para “remar” al mismo tiempo.

El lado humano del “cyborg” Haaland

Lejos de la imagen fría de goleador, Haaland se ganó el reconocimiento por su cercanía y por la honestidad que mostró durante el Mundial fuera del terreno de juego. Su espontaneidad en apariciones públicas y sus gestos con los más pequeños marcaron una diferencia.

En las redes, fue el segundo futbolista que más seguidores de Instagram ganó en el torneo, con más de 23 millones, solo por detrás de “Vozinha”, guardameta de Cabo Verde.

Entre las escenas más recordadas estuvo el momento en que Haaland se acercó por la espalda a uno de los niños que acompañan a los jugadores cuando saltan al césped y le saludó por sorpresa, provocando una reacción que quedó para el recuerdo.

Haaland también resaltó el papel de Noruega como “sorpresa” en el torneo. A pesar de quedarse a tres victorias de levantar el trofeo, tras la eliminación mostró madurez al priorizar el orgullo del país por encima de la frustración individual.

La despedida de Noruega y el mensaje de Haaland

Poco pudo hacer Haaland para evitar la eliminación. Con siete goles en cinco partidos, fue el máximo realizador de Noruega. El partido del sábado fue el único en el que se quedó sin anotar.

Tras el encuentro, Haaland expresó: “Ojalá ahora podamos consolidar algo en cuanto a Eurocopas, Mundiales y todo lo demás, porque nuestra generación es increíble”. Con esa idea dejó claro que Noruega busca seguir construyendo camino.

El próximo destino del “barco vikingo” será la Eurocopa 2028, cuya final se jugará en Inglaterra, la nación que vio nacer a Haaland.

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