Imagen gracias a: El País (América)
La amistad de Rory McIlroy y Harry Diamond: el caddie que fue su “hermano mayor” desde la infancia
Rory McIlroy, que el año pasado ganó el Masters de Augusta, apunta a lograr su segunda chaqueta verde consecutiva con Harry Diamond, su caddie y gran amigo con quien empezó a jugar cuando era niño en Holywood.
Rory McIlroy volvió a colocarse en el centro de la historia del golf por segundo año seguido. El norirlandés conquistó la primavera pasada el Masters de Augusta y se sumó al grupo de Gene Sarazen, Ben Hogan, Gary Player, Jack Nicklaus y Tiger Woods como los únicos jugadores que han ganado los cuatro grandes. Además, fue el primer europeo en completar esa colección, un logro que tardó 11 años desde su último major. Tras el putt definitivo, McIlroy se mostró como un jugador liberado y ahora busca su segunda chaqueta verde consecutiva.
McIlroy finalizó las dos primeras jornadas con -12, seis golpes de ventaja sobre Sam Burns y Patrick Reed. Esa diferencia fue la mayor entre el primero y el segundo en la historia del Masters cuando se completaron 36 hoyos. En el tramo final del torneo, el norirlandés compartió el liderato con Cameron Young (-11) a falta del último recorrido.
Con el Grand Slam ya conseguido, el objetivo se centra en igualar a Jack Nicklaus (1964-65), Nick Faldo (1989-90) y Tiger Woods (2001-2002), como los únicos que han vestido la chaqueta verde en cursos consecutivos.
La conexión entre McIlroy y Harry Diamond va mucho más allá del trabajo en la bolsa de palos. El vínculo nació cuando Rory tenía siete años, en el putting green del club de golf de Holywood, donde comenzó a jugar con Diamond, dos años mayor. Con el tiempo, pasaron de ser compañeros de entrenamientos y torneos a formar una dupla como jugador y caddie.
Diamond llevó la bolsa de McIlroy cuando, en mayo de 2005, apareció en el Open de Irlanda con solo 16 años. Tras un periodo de parón, regresó para acompañarlo desde 2017, cuando McIlroy ya era el actual número dos del mundo.
Esa relación también ha estado en el foco durante años, al mencionarse como una de las posibles razones de la larga sequía de McIlroy en los grandes hasta que logró coronarse en Augusta. El norirlandés, pese a haber sufrido golpes como perder el US Open de 2024 ante DeChambeau con tres bogeys en los cuatro últimos hoyos, mantuvo una confianza constante en Harry Diamond, tanto por su cercanía personal como por el conocimiento que aporta al juego.
Cuando McIlroy celebró el Masters en 2025, la primera persona en la que pensó fue su amigo de la infancia. “Conocí a Harry cuando yo tenía siete años y hemos pasado muy buenos momentos juntos. Ha sido como un hermano mayor durante toda mi vida. Poder compartir esto con él, después de todas las veces que nos quedamos a las puertas, de toda la mierda que ha tenido que aguantar de gente que no sabe nada sobre este deporte… Este triunfo es tanto suyo como mío. Él es una parte fundamental de lo que hago, y no podría imaginar a nadie mejor con quien compartirlo que con él”, afirmó el golfista.
Diamond, por su parte, ha permanecido habitualmente en un segundo plano y ni siquiera intervino en el documental de Amazon sobre la victoria de su jefe en Augusta. Aun así, McIlroy volvió a reconocer su papel el pasado martes: “Al ser yo hijo único, creo que él es el hermano mayor que nunca tuve. Eso es lo que lo hace tan especial. Harry tiene un hermano pequeño y una hermana mayor, así que él sí tuvo esa experiencia. Pero yo siempre sentí que Harry era mi hermano mayor. Por eso me emociono cuando hablo de él”, dijo el campeón vigente del Masters.
Con esa misma complicidad, McIlroy encara de nuevo la búsqueda de la gloria, como si el objetivo siguiera siendo el que compartían cuando eran niños.
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