Jefferson Pérez asume el COE con el objetivo de estabilizar el deporte ecuatoriano y recortar intervenciones

Imagen gracias a: Primicias

Jefferson Pérez asume el COE con el objetivo de estabilizar el deporte ecuatoriano y recortar intervenciones

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Jefferson Pérez fue designado presidente del Comité Olímpico Ecuatoriano el 31 de julio, tras las renuncias de Jorge Delgado y John Zambrano, en un contexto de crisis económica e institucional y con los Juegos Suramericanos a pocas semanas. Su prioridad es ordenar el sistema olímpico, reducir intervenciones en federaciones y asegurar la preparación rumbo a los próximos ciclos.

Jefferson Pérez, presidente del Comité Olímpico Ecuatoriano (COE), asumió su cargo con la intención de que su llegada no sea vista como una salvación, sino como una gestión para enfrentar retos concretos. El medallista olímpico recibió una administración marcada por dificultades económicas e institucionales y, sobre todo, por desafíos deportivos.

Pérez fue nombrado presidente del COE el 31 de julio, luego de las renuncias de Jorge Delgado, quien ejercía la presidencia, y de John Zambrano, secretario general. El cambio permitió destrabar una crisis institucional que se extendía desde finales de 2025 y que llevó a la intervención estatal del organismo en junio de 2026.

Con la meta de devolver estabilidad al sistema olímpico ecuatoriano, Pérez centró su enfoque en el orden institucional. En los últimos años, el deporte nacional atravesó etapas con conflictos entre organismos, procesos administrativos inconclusos y dificultades para coordinar políticas comunes. Para el nuevo dirigente, el desafío no se limita a sostener resultados, sino a corregir una estructura golpeada por disputas prolongadas entre el COE y el viceministerio del Deporte, que afectaron la planificación de los atletas.

Trayectoria deportiva y contexto de resultados

Pérez conoce las exigencias del alto rendimiento. Fue el primer deportista ecuatoriano en ganar una medalla olímpica: oro en los 20 kilómetros marcha en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, y luego plata en Pekín 2008. Además, acumuló tres títulos mundiales consecutivos.

Su llegada ocurre después del mejor desempeño olímpico del país. En París 2024, Ecuador obtuvo cinco medallas y seis diplomas, terminó segundo en Sudamérica y tercero en Latinoamérica en el medallero.

El eje de su gestión, sin embargo, está en estabilizar la institución. “No existe un Mesías ni un mago en el deporte ecuatoriano, existe un articulador. Estoy con el paciente en quirófano”, señaló.

Federaciones intervenidas: reducción de un 90% y directorios electos

Un foco central de preocupación para Pérez está fuera del COE: las Federaciones nacionales. El 50% de las instituciones deportivas atraviesa vacíos legales, problemas de reconocimiento o situaciones de intervención. Varias entidades han permanecido años bajo procesos de intervención y no han logrado resolver conflictos internos.

En una entrevista con PRIMICIAS, Jefferson Pérez cuestionó que existan interventores a cargo de varios deportes a la vez, considerando que la especialización es indispensable para administrar correctamente cada disciplina. También planteó una meta: para diciembre, reducir en un 90% el número de intervenciones y permitir que las federaciones deportivas cuenten con directorios elegidos libremente.

En sus primeras semanas, aseguró que federaciones que antes mantenían posiciones enfrentadas retomaron el diálogo. “Estamos construyendo puentes”. La intención es que el COE no se limite a organizar delegaciones olímpicas, sino que funcione como un nexo entre Federaciones, Gobierno, cuerpos técnicos y deportistas.

Asignación de recursos y regularización administrativa

El conflicto entre el COE y el Viceministerio del Deporte provocó problemas financieros durante varios meses. Debido al vacío institucional, el Comité no pudo recibir recursos públicos del Estado, generando dificultades para los deportistas y para la preparación de las delegaciones.

Pérez reconoció que la situación aún no está completamente resuelta y adelantó que el COE podría ser la única institución deportiva del país que este año no reciba un incremento presupuestario.

Como reto inmediato, planteó regularizar la situación administrativa y bancaria para habilitar el uso de recursos destinados a becas, campamentos, pasantías y otros programas de apoyo. Además, diferenció esos fondos de las becas estatales que reciben los atletas a través de las federaciones y del Ministerio. Explicó que el COE administra recursos internacionales de Solidaridad Olímpica y otros programas, pero no define las becas que entrega el Estado. La expectativa del presidente es que la transición se resuelva, a más tardar, en septiembre.

Juegos Suramericanos como prioridad de emergencia

Con los Juegos Suramericanos como “emergencia”, Pérez señaló que la competencia se desarrollará del 12 al 26 de septiembre en Rosario, Santa Fe y Rafaela, en Argentina. Varias pruebas tendrán relevancia para la clasificación hacia los Juegos Panamericanos de Lima 2027.

El presidente indicó que cerca del 90% de las federaciones ya acordaron el número de deportistas que viajarán y que la delegación será de alrededor de 200 atletas. Según detalló, el equipo médico, técnico y administrativo ya se encuentra listo. “Tenemos urgencias y también emergencias. La emergencia tenemos los Juegos Suramericanos. Esa es una emergencia que necesitamos correr”, afirmó.

Planificación hacia Lima 2027 y Los Ángeles 2028

Una vez superada la prioridad sudamericana, Pérez planteó el siguiente paso: construir la planificación para los Juegos Panamericanos de Lima 2027. Tras los Juegos Suramericanos, anunció que se reunirá con representantes de las federaciones por deporte para analizar resultados, identificar necesidades y definir la preparación para los Panamericanos.

Para Los Ángeles 2028, Pérez calculó menos de 180 semanas, señalando que cada semana cuenta en la preparación de un deportista olímpico. También destacó que, pese a la crisis institucional, los equipos técnicos y los deportistas no han detenido su preparación, lo que permite reducir el riesgo deportivo, aunque existen factores externos que podrían alterar la planificación.

Entre esos factores mencionó el boxeo, advirtiendo que existe la posibilidad de que quede fuera del programa olímpico de Los Ángeles 2028, aunque aclaró que es un escenario que todavía puede cambiar. El otro punto corresponde a la marcha: para 2028 habrá modificaciones y Ecuador tendrá menos oportunidades que en París, por lo que se deberá ajustar la estrategia a las nuevas condiciones del programa olímpico.

Un enfoque centrado en la relación con la ciudadanía y el deporte más allá del olimpismo

Pérez evitó hablar de “legado” y rehusó que su figura se interprete como una lista de logros. Recordó que, cuando se levantó un monumento en su honor en Quito, le preguntaron qué título quería que apareciera junto a su imagen y pidió una frase distinta: “Esta es la historia de un niño vendedor de periódicos que un día soñó con ser el mejor”.

Desde esa idea, sostuvo que busca acercar el COE a los ciudadanos, abrir las puertas a las federaciones y trabajar más con el deporte paralímpico, militar y con disciplinas fuera del movimiento olímpico. También remarcó que muchas personas desconocen cuáles son las funciones del COE.

En ese sentido, insistió en que el Comité Olímpico deje de percibirse como una institución encerrada en oficinas y se convierta en un espacio de encuentro, con la responsabilidad que implica su condición de campeón olímpico.

Recuperar la confianza y objetivos hasta 2029

La directiva en la que Pérez participó fue elegida originalmente en marzo de 2025, y el nuevo presidente ocupará el cargo durante el tiempo restante de ese período hasta 2029. Su principal fortaleza, por ahora, es la confianza que varias federaciones han depositado en él, aunque esa confianza viene acompañada de exigencias.

Su propuesta es recuperar la institucionalidad, resolver problemas legales de las federaciones, asegurar la asignación de recursos, fortalecer la relación con el Gobierno y mantener la preparación de los atletas. Para Pérez, la ruta hacia Los Ángeles 2028 ya comenzó: el primer triunfo consiste en estabilizar el organismo, “construir puentes” con distintos actores y avanzar hacia un objetivo común, el de las medallas.

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