Estados Unidos y Bélgica se enfrentan en octavos del Mundial 2026 con la ausencia clave de Folarin Balogun

Imagen gracias a: El Universo

Estados Unidos y Bélgica se enfrentan en octavos del Mundial 2026 con la ausencia clave de Folarin Balogun

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En una revancha en casa para Estados Unidos, Bélgica llega con el recuerdo del 2-1 en la prórroga de Brasil 2014 y con la necesidad de confirmar su nivel tras un camino irregular. El duelo se define además por la sanción de Folarin Balogun, pieza ofensiva del equipo norteamericano.

Estados Unidos y Bélgica se miden en los octavos de final del Mundial 2026, con el antecedente del Mundial de Brasil 2014, cuando Bélgica superó a Estados Unidos por 2-1 en la prórroga. Romelu Lukaku y Kevin De Bruyne fueron los autores de esos goles y, doce años después, ambos equipos vuelven a cruzarse en un escenario de alta exigencia para la selección belga.

Mientras España o Portugal asoman como posibles rivales en los cuartos de final, Bélgica no ha mostrado aún en el Mundial 2026 el nivel que exhibió entonces. Su desempeño la dejó al límite en los dieciseisavos de final, tras caer en el último tramo ante Senegal. En contraste, Estados Unidos se ha mantenido sólido con el estilo que le ha dado el argentino Mauricio Pochettino: ganó tres de sus cuatro partidos, con resultados de 4-1 ante Paraguay y 2-0 ante Australia, y ya en las eliminatorias sumó un 2-0 sobre Bosnia.

No obstante, Estados Unidos afronta el cruce con una baja determinante. Folarin Balogun, su delantero referente, no podrá jugar frente a Bélgica por sanción. El jugador había sido decisivo en el 4-1 a Paraguay, donde marcó dos goles, y también anotó ante Bosnia, con un tanto al borde del descanso tras un rebote que culminó con un remate de izquierda. En esa misma fase del partido también había logrado un gol que finalmente fue anulado. Después, en el encuentro ante Bosnia, fue expulsado por un pisotón fortuito en el tobillo durante una pugna con Tarek Muharemovic.

La ausencia de Balogun impacta en un equipo estadounidense que, pese a que ha realizado 40 remates menos (92 de los Diablos Rojos por 52 de los suyos, de acuerdo con las estadísticas oficiales de la FIFA), ha conseguido una efectividad superior: convirtió diez tantos, por los nueve de Bélgica, que presenta un problema evidente de juego. Incluso durante el partido contra Senegal, Bélgica llegó a mostrar ambición durante 70 minutos, pero le faltó precisión de cara al arco.

En ese contexto, la necesidad de Lukaku se volvió especialmente clara. El delantero, convocado pese a una temporada marcada por lesiones o problemas físicos, con 44 partidos fuera, llegó con el estado de incertidumbre que se extendía hasta el pasado mayo. Aun así, fue determinante para la remontada ante Senegal: aportó dos goles y además provocó otro cuando ingresó desde el banquillo en tres de los cuatro choques disputados por él y su equipo. Además, Romelu Lukaku se ha mostrado como un revulsivo recurrente, rescatando a Bélgica con su remate.

La gran incógnita para Bélgica es el planteamiento de Lukaku: Rudi García debe decidir si el jugador inicia el partido o si entra después. Esa elección compite en el dibujo con Charles de Keteleare, futbolista de otro perfil y que aún no ha marcado en el torneo. El técnico ya introdujo cambios en el pasado miércoles, cuando Bélgica remontó tras caer 0-2 y terminó ganando 2-3; pese a ese precedente, no se anticipa una decisión de tanto calado para este compromiso, dado que durante toda la competición ha sostenido una línea de tres mediapuntas.

Bajo esa idea, los nombres que aparecen como base son Leandro Trossard, Kevin De Bruyne y Jeremy Doku. El entorno del equipo confía en que Doku alcance su mejor nivel para el encuentro de este lunes. Trossard y De Bruyne arrastran molestias en el torneo, pero se prevé que estén disponibles. También se cuenta con Brandon Mechele como central.

En lo que respecta a ajustes previos, Bélgica solo alteró esa combinación en el 0-0 contra Irán, debido a una enfermedad respiratoria que ya se encuentra superada por el extremo del Manchester City. Desde el punto de vista del mediocentro, también hubo modificaciones: Youri Tielemans es indiscutible, mientras que Hans Vanaken ha aparecido en lugar de Amadou Onana.

En el historial reciente, Bélgica llega con una racha positiva. Ha permanecido invicta en sus últimos 17 partidos, desde la derrota por 3-1 ante Ucrania con la que comenzó la etapa de Rudi García el 20 de marzo de 2025. Esa secuencia de resultados incluye once triunfos y seis empates, y contempla una victoria por 2-5 sobre Estados Unidos el pasado 28 de marzo, un antecedente que funciona como advertencia para el conjunto norteamericano.

Estados Unidos, por su parte, solo ha evitado una derrota en el duelo directo contra los Diablos Rojos una única vez: venció 3-0 el 13 de julio de 1930, en el primer Mundial disputado en Uruguay. Hace casi un siglo, aquel precedente marcó un camino histórico para Estados Unidos, que no superó octavos de final en el Mundial de 1930 y tampoco lo hizo en el de 2002.

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