Dušan Drašković y el giro del fútbol ecuatoriano: de la fragilidad a un nuevo modelo de preparación

Imagen gracias a: El Universo

Dušan Drašković y el giro del fútbol ecuatoriano: de la fragilidad a un nuevo modelo de preparación

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El entrenador yugoslavo llegó a Ecuador en 1988 y promovió una transformación que impactó la preparación física, el trabajo táctico y la manera de competir de la selección ecuatoriana.

Mucho antes de que Ecuador se acostumbrara a disputar mundiales y a colocar futbolistas en las principales ligas del planeta, hubo un entrenador que cambió de raíz la forma de entender el fútbol en el país. Dušan Drašković, quien arribó en 1988, impulsó una revolución que modificó la preparación física, el trabajo táctico y la manera de competir de la selección ecuatoriana.

Drašković llegó a un momento en el que Ecuador era considerado, en el contexto sudamericano, como una de las selecciones más débiles. En años previos, la Tri no solía destacarse y, en más de una ocasión, encajó derrotas abultadas ante rivales de su misma región.

Entre las goleadas más duras en la historia de la selección ecuatoriana se encuentra el 9-1 ante Perú, registrado en los Juegos Bolivarianos de Bogotá en 1938. También hubo otros resultados que marcaron época:

Argentina 12-0 Ecuador (Campeonato Sudamericano, 1942). Brasil 7-0 Ecuador (Copa América, 1983). Uruguay 5-0 Ecuador (Eliminatorias, 1993).

Con todo, el proceso que encabezó el técnico yugoslavo encontró un punto de inflexión en el futbolista ecuatoriano. En una entrevista concedida a EL UNIVERSO en diciembre pasado, Drašković explicó: “Muchos me preguntaban por qué Ecuador. Y yo siempre decía: porque aquí hay potencial, hay hambre y, sobre todo, hay gente buena”.

En ese mismo diálogo, desarrollado en su departamento en el centro de Guayaquil —lugar desde el que solía salir a caminar y tomar un café—, también resumió el impacto del trabajo con una frase que terminó integrándose a su legado: “Aquellos primeros años fueron duros, pero llenos de esperanza. Sembramos una semilla”, expresó el exseleccionador.

Dusan Draskovic (c) en 1992, al mando de la Tri, a la que condujo por un lustro. Además, dirigió a la preolímpica, fue director deportivo y se dedicó a la búsqueda de talentos.

‘Dusan logró que cambiáramos el chip’

Eduardo Tanque Hurtado, futbolista dirigido por Dušan Drašković en la Copa América de 1993 celebrada en Ecuador, describió en entrevista con este Diario el efecto del entrenador en la transformación del fútbol ecuatoriano.

“Yo creo que mucho de eso tenemos que darle su valor al profesor Dušan. Logró justamente eso de que nosotros cambiáramos el chip y no solamente en la mentalidad, sino en el mismo trabajo”, señaló el tricolor.

Hurtado detalló que el estratega yugoslavo introdujo métodos que, para la época, resultaban completamente novedosos en Ecuador, tanto en la preparación física como en el enfoque táctico. “Sí, estaban muy adelantadas”, comentó sobre las ideas de Drašković. “Comenzó a hacer pruebas físicas que no habíamos visto acá. Ese trabajo físico, técnico y táctico era muy diferente”.

El Tanque también sostuvo que una de las virtudes centrales del entrenador fue eliminar el temor del futbolista ecuatoriano al enfrentar a potencias sudamericanas. “Él trató de lograr que nosotros no tuviéramos miedo a la hora de enfrentarnos a grandes selecciones”, afirmó.

Las ideas revolucionarias contaron con el apoyo del expresidente de la Ecuafútbol, Carlos Coello (+), a quien Drašković recordó con admiración y afecto. “Sin él yo no habría venido. Me dio libertad total para trabajar, para implementar métodos que usábamos en Yugoslavia, que eran innovadores en ese momento. Le debo mucho”, aseguró el exseleccionador.

El entrenador montenegrino aterrizó en Quito el 5 de marzo de 1988 y, a los pocos días, ya estaba al frente del combinado nacional. Desde entonces, comenzó a modificar las rutinas de entrenamiento, con una mayor atención al esfuerzo físico y con menor peso relativo a trabajos con balón.

Ese cambio de mentalidad y de metodología se reflejó en la cancha. Ecuador llegó a las semifinales de la Copa América de 1993, consiguiendo la mejor participación de la Tri en la historia del torneo, una instancia que hasta hoy no ha podido ser superada ni igualada por otra generación.

Antes de esa edición, el mejor registro del equipo ecuatoriano databa de 1959, cuando el torneo se conocía como Campeonato Sudamericano. Allí participaron 5 de las 10 selecciones asociadas a la Conmebol en un sistema todos contra todos: Uruguay sumó su décimo título continental y la Tri terminó cuarta del grupo con 3 puntos, producto de un triunfo y un empate. En ese formato se otorgaban dos unidades por victoria, una por empate y cero por derrota.

‘Firmó un cambio trascendental para las aspiraciones ecuatorianas. Era un adelantado para su época’

Ney Raúl Avilés, otro de los integrantes de la histórica selección ecuatoriana que alcanzó las semifinales de la Copa América de 1993, también consideró que Dušan Drašković fue el motor del cambio de mentalidad que reconfiguró el fútbol ecuatoriano.

“Las declaraciones de Dusan eran mediante un papel o a veces una pizarra donde él hablaba sobre el esquema que se juega ahora. Él jugaba en esa época 3-5-2, hacía los esquemas de ahora, que el arquero tenga maniobra con el balón. Era un adelantado, extraordinario en sus enseñanzas”, recordó el exdelantero.

Avilés explicó que el técnico yugoslavo repetía con frecuencia los movimientos tácticos hasta volverlos parte natural del funcionamiento del equipo. “El esquema que él hacía lo repetía todos los días para que se haga sistemático y ya sea nuestro ADN. Cada uno sabía sus indicaciones y entendía perfectamente su función dentro de la cancha”, señaló.

Además, resaltó que Drašković tenía la capacidad de potenciar futbolistas y fortalecer el aspecto mental del grupo. “Él miraba un jugador y sabía sacarle lo mejor. Potencializó a muchos de nosotros. Iba a tu cabeza y te decía que podías llevarte a un jugador de Argentina o Brasil porque tenías las mismas o mejores condiciones”, afirmó.

El exjugador también recordó que el entrenador europeo revolucionó la preparación física en Ecuador, dejando atrás métodos tradicionales para priorizar el trabajo con balón y la intensidad. “Él dejó de lado las famosas pretemporadas de correr como loco. Hacíamos fuerza, potencia, velocidad, pero siempre con pelota. Más que todo fue la mentalidad”, comentó.

Para Avilés, el legado de Drašković fue más allá de los resultados en la Copa América de 1993 y marcó un antes y un después. “Seguramente él, para mí y para muchos, fue quien nos cambió la mentalidad, nos hizo soñar y por sobre todo mucho cambió el entrenamiento, fue formidable”, concluyó.

El legado que abrió el camino mundialista

Aunque Dušan Drašković no logró clasificar a Ecuador a una Copa del Mundo, su proceso se transformó en el punto de partida de la transformación más relevante en la historia del fútbol ecuatoriano.

Años después de su salida, la base competitiva y el cambio de mentalidad que impulsó el técnico yugoslavo terminaron consolidándose con Hernán Darío Gómez. Con él, la Tri alcanzó su primera Copa del Mundo en Corea y Japón 2002, hecho histórico para el país.

Posteriormente, Luis Fernando Suárez dirigió la mejor actuación de Ecuador en una Copa del Mundo al llegar a los octavos de final en Alemania 2006, donde la selección fue eliminada por Inglaterra. Hasta hoy, esa sigue siendo la participación más destacada de la Tri en un Mundial.

En los últimos años, Ecuador también consolidó una nueva generación competitiva, clasificando de manera consecutiva a Qatar 2022 y al Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026, como continuidad del crecimiento futbolístico de la selección nacional.

Además, la Tri cerró las eliminatorias sudamericanas rumbo a 2026 con la mejor campaña de su historia bajo el formato todos contra todos: finalizó segundo con 29 puntos, únicamente por detrás de Argentina, vigente campeona del mundo. Incluso, Ecuador habría terminado con 32 unidades de no haber recibido la sanción de 3 puntos menos por el caso Byron Castillo.

Con una nueva generación liderada por futbolistas que destacan en las principales ligas del planeta, Ecuador vuelve a ilusionarse con superar lo conseguido en Alemania 2006 y alcanzar, por primera vez, los cuartos de final de una Copa del Mundo.

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